domingo, 25 de octubre de 2009

Alejandro Talavante: «El torero es más ángel que diablo»



Reproducimos la interesante entrevista que realiza Rosario Perez al diestro Alejandro Talavante para ABC.
El torero extremeño asegura que su espada y su muleta serán siempre «el mejor apoderado»
ROSARIO PÉREZ
-¿Habemus apoderado?
-Aún no, la semana entrante tomaré una decisión. Quiero pensar y amarrarlo bien.
-¿Tiene muchos pretendientes?
-Afortunadamente, sí. Como decía Juncal, todos tenemos un puntito de vanidad y que suene tanto el teléfono reconforta. Lo tengo complicado para elegir porque todas las ofertas son muy buenas.
-¿Qué requisito es imprescindible para llevarlo al «altar»?
-Lo primero es que haya feeling, conexión, confianza y buen ambiente. Pero al final lo que cuenta es lo que haga yo delante del toro.
-Las campanas de boda suenan con fuerza por la calle de Alcalá desde la empresa de Las Ventas.
-Las he oído, me llegan los rumores... Don José Antonio (Chopera) es un señor en todos los sentidos y ha dirigido carreras de grandes toreros. Tengo muy buena relación con él y empresarialmente es muy fuerte. Ha habido toma de contacto, pero también con muchos otros. No hay nada cerrado.
-¿Todos están en igualdad de condiciones?
-Digamos que me lo están poniendo francamente difícil.
-Lo cierto es que la independencia le ha ido sobre ruedas en el último tramo del curso 2009.
-¡Eso es lo que yo digo! Me ha salido fenomenal e incluso he llamado más la atención.
-Decía Nietzsche que ser independiente es cosa de fuertes...
-Modestamente, creo que lo soy, pero tengo el defecto de una gran sensibilidad. He vivido meses muy duros en los que he peleado contra todos, contra el toro, contra la masa, contra mí mismo. Después de ese momento de dormilera, que ha durado poco, me sabe a gloria el lugar que ocupo.
-Este verano ha resucitado su mejor versión. ¿En qué escenario volvió a sentirse vivo?
-A partir de Huelva resurgí y apreté la tuerca de verdad en Azpeitia. A principios de año hubo tardes muy buenas como la de Sevilla, donde corté dos orejas. Pero faltaba regularidad. También cuenta el estado de ánimo y el alma; si cuando sale el toro piensas que va a embestir, hay un elevado tanto por ciento de que ocurra.
-Habla del cambio de alma. ¿Ha vendido la mala al diablo?
-¡Quién sabe lo que compra ése! Endiablar el carácter transmite mucho al público.
-¿El torero es más ángel o demonio?
-Es una alquimia complicada, pero más ángel. Las figuras, más serias o menos, son ante todo buenas personas; porque para torear hay que ser muy sensible. Eso sí, deben sacar también raza y coraje.
-Su renacimiento coincidió con la ruptura con Antonio Corbacho. Parece que este divorcio no le ha ocasionado trastornos y sólo le ha traído alegrías.
-Sí, ha sido así. Yo no estoy a favor de los matrimonios que aguantan toda la vida aunque se acabe el amor. Lo mejor es que cada cual siga su camino.
-¿La libertad le ha hecho volar hasta su mejor tauromaquia?
-Por lo menos me ha demostrado que mi espada y mi muleta son el mejor apoderado. Estoy muy orgulloso: dicen que la juventud no tiene fuerza ni valor para hacer algo por su cuenta. Ha sido un modo de sacar la cara por mis colegas de generación.
-La Fiesta cuenta con valores que algunos intentan vedar.
-El toreo es una isla en medio de tanto miedo, de una sociedad tan asustada a veces. Posee infinidad de valores.
-¿No le impone el panorama «anti» catalán?
-No. Cataluña tiene un problema: muchos de los que se proclaman progresistas no lo son. El progresismo es primero conocer y luego opinar. Y la mayoría no se ha preocupado de conocer la Fiesta. Además, no olvidemos que detrás de una corrida hay mucho más.
-¿Cómo se plantea la temporada 2010?
-Quiero empezar en el son que acabé ésta y amarrar las primeras ferias.
-Ha debutado como comentarista de fútbol, y nada menos que en la Champions. Lo suyo son las plazas grandes...
-Sin duda. Pero estaba un poquito asustado. Encima perdió el Madrid frente al Milán, con lo que no les di suerte. Lo mío es torear, que es lo que más me gusta del mundo.

Fuente: ABC

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