miércoles, 25 de noviembre de 2009

Santiago Martín , 'EL VITI'. Matador de Toros:“Habéis elegido una profesión muy dura, de llorar por dentro”


El maestro salmantino comparte con los nuevos alumnos de la Escuela Taurina sus vivencias y sus conocimientos.

Un espejo de lujo para las figuras del futuro.

"Preguntad, y si no sabéis como hacerlo, acercaos y los profesores sabrán qué os pasa"

"No todos los que se inician llegan a ser toreros, pero triunfan en la vida con lo que aprendieron"

RUBÉN ARÉVALO

Para cualquier joven salmantino que busque llegar a ser matador de toros, Santiago Martín El Viti debería ser uno de esos espejos en los que mirarse, un modelo a imitar. El maestro compartió su tiempo con los jóvenes chicos incritos en la nueva sede de Vitigudino de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca, y lejos de la imagen que se tiene de una figura tan respetada, se mostró muy cercano y cariñoso con los jóvenes. No rehusó ninguna foto, y escuchó atento de quién eran familia los jóvenes toreros.“Lo primero es mandaros un mensaje de tranquilidad”, les explicó Santiago, “yo también he sido niño y mozo como vosotros. Hay que tener en cuenta que es una profesión muy dura, pero es la más bonita que hay en el mundo”. Una dureza que vivió El Viti en sus propias carnes desde que comenzó a torear y sufrió una lesión. Se creía que no volvería a torear. “Cuando me dijeron que intentarían salvarme el brazo para poder desarrollar otra profesión sentí mucha rabia, la necesaria para hacer del defecto una virtud”, recordaba a los jóvenes alumnos.Todo ello, en una época en la que los chicos tenían que aprender el oficio por su cuenta. “A mí y a mis amigos nos gustaba jugar al toro con algunos de los toritos que se quedaban rezagados en el mercado, y allí empezábamos a sentir lo que era torear. Entonces no había escuelas. Tenéis la suerte de tener unos grandes profesores que os enseñan multitud de cuestiones, en mi caso yo no tenía nada salvo mi buena disposición”.

Uno de los consejos más repetidos por Santiago Martín era el de no preocuparse ante la riña de un profesor. “Quien bien os quiere, os hará llorar. Ésta es una profesión dura, de llorar por dentro muchas veces. Y al superarlo uno es cuando más torero se siente”.Y también les descacó la importancia de preguntar lo que se desconoce. “Si no sabéis cómo hacerlo, acercaos y ellos ya sabrán qué os pasa. Comunicaros con la vista y con el acercamiento, los profesores os entenderán sin problemas”, les recomendó El Viti.“Es positivo hacer acopio de todos los consejos que se vayan recibiendo, ya que en esta vida se aprende de quien uno menos se lo espera”, prosigue el matador charro. “Cuando las cosas no vayan bien, agarraos y aprended también de ello, porque de los malos momentos también se aprende”. Para explicarlo de un modo gráfico, El Viti les explicó que “no todos los que empiezan acaban siendo toreros, pero algunos de los que no lo consiguen también son triunfadores en la vida gracias a lo que aprendieron dentro de la dureza del camino”.

Además, Santiago Martín pudo comprobar de primera mano cómo existen muchos niños que quieren seguir sus pasos en su localidad natal, Vitigudino. “Siempre me pregunté cómo era posible que, sin haber habido nunca culto de toreros, a mí se me hubiese tenido tanto respeto. Nunca tendré las suficientes palabras de agradecimiento para ellos”.

Y les recordó que llevar el nombre de Vitigudino es “un peso y una carga. Pero que en mi caso me subyugaba para buscar con un mayor ahínco el triunfo”. En definitiva, una serie de valores y de conocimientos necesarios para cualquier alumno o aficionado. Además de los de la Escuela, Vitigudino cuenta con un gran profesor.

Fuente: tribuna de salamanca.net

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