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jueves, 7 de junio de 2012

MADRID-LAS VENTAS. Video y crónica del festejo de ayer 6/06/2012. Feria del Arte y la Cultura. Morante, Manzanares y Talavante.



Alejandro Talavante salió por la Puerta Grande al cortare una oreja a cada uno de sus toros. Talavante se mostró en toda su actuación muy decidido y con capacidad para remontar las dificultades. Toreó con la mano baja en lo fundamental y se adornó con frescura e imaginación para completar sus faenas. Remató con dos buenas estocadas y salió en hombros camino de la calle de Alcalá entre el clamor del público. José María Manzanares y Morante de la Puebla no tuvieron tanta suerte y sus labores no llegaron nunca a levantar el vuelo. El encierro de Núñez del Cuvillo con los remiendos de Victoriano del Río pecó de cierta falta de gas en el último tercio.




Morante de la Puebla
Silencio
Bronca
Picadores
AURELIO CRUZ
CRISTOBAL CRUZ “Aurelín”
Banderilleros
RAFAEL CUESTA
ANTONIO JIMÉNEZ “EL Lili”
JAVIER SÁNCHEZ ARAUJO

José María Manzanares
Silencio
Silencio
Picadores
PEDRO MORALES “Chocolate”
JOSÉ ANTONIO BARROSO
Banderilleros
JUAN JOSÉ TRUJILLO
CURRO JAVIER
LUIS BLÁZQUEZ

Alejandro Talavante
Una oreja
Una oreja
Picadores
TULIO SALGUERO
MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ
Banderilleros
VALENTÍN LUJAN
FERNANDO JOSÉ PLAZA
JULIO LÓPEZ


PRESIDENTE: D. TRINIDAD LÓPEZ-PASTOR EXPÓSITO
ASESOR: D. PEDRO HERRANZ “Madriles”
DELEGADO GUBERNATIVO: D. FERNANDO RUIZ GARCÍA
VETERINARIOS: D. SECUNDINO ORTUÑO MARTÍNEZ, D. CARLOS FERNÁNDEZ ZAPATA y D. FRANCISCO JAVIER HORCAJADA GARCÍA
Cuadrillas
Se desmonteraron Juan José Trujillo y Luis Blázquez, de la cuadrilla de José María Manzanares. Palmas para el picador Pedro Morales “Chocolate” y el banderillero Curro Javier, también a las órdenes de Manzanares.

Cuatro toros de Núñez del Cuvillo y dos de Victoriano del Río
Apartado de los torosMás informaciónPrograma de manoMás información
Nº 119, Centella, negro listón bragado meano corrido axiblanco, 532, 1/08 Silencio
Nº 69, Lírico, negro listón, 518, 10/07Silencio
De Victoriano del Río
Nº 94, Esmerado, castaño, 539, 3/07 
Palmas
De Victoriano del Río
Nº 23, Enamorado, negro listón, 631, 9/07
División
Nº 3, Encumbrado, negro listón, 557, 12/07 Silencio
Nº 161, Ventanero, negro listón, 524, 12/07Silencio



Reproducimos el artículo que sobre este festejo publica D. Antonio Lorca en El País.
LA LIDIA

Talavante, por la puerta grande

Del Cuvillo/Morante, Manzanares, Talavante. La verdad es que esta puerta madrileña se ha puesto demasiado fácil; bueno, la verdad es que se ha perdido la exigencia, que ha sido siempre consustancial al toreo extraordinario


Talavante sale a hombros de la Plaza de las Ventas tras cortar una oreja a cada uno de sus toros. / CLAUDIO ÁLVAREZ
Al final, triunfó quien más ganas mostró; y ese no fue otro que Alejandro Talavante, que no alcanzó, ni mucho menos, un triunfo apoteósico, pero estuvo más animoso y entregado que sus compañeros, se sintió a gusto en algunos pasajes de sus faenas, encandiló por momentos al respetable, y, ahí lo tienen, triunfador de la tarde y a hombros por la puerta grande.
La verdad es que esta puerta madrileña se ha puesto demasiado fácil; bueno, la verdad es que se ha perdido la exigencia, que ha sido siempre consustancial al toreo extraordinario. Hoy, enjaretas cuatro -muchos son- muletazos con cierta gracia, rematas con el de pecho y la gente se vuelve loca.

DEL CUVILLO/MORANTE, MANZANARES, TALAVANTE
Cuatro toros de Núñez del Cuvillo y dos -tercero y cuarto- de Victoriano del Río, mal presentados, mansos, descastados y nobles; destacaron tercero y sexto.
Morante de la Puebla: casi entera atravesada y un descabello (silencio); pinchazo y casi entera (bronca).
José María Manzanares: estocada tendida y caída (silencio); estocada caída (silencio).
Alejandro Talavante: estocada caída y un descabello (oreja); estocada caída (oreja). Salió a hombros por la puerta grande.
Plaza de las Ventas. 6 de junio. Corrida de Beneficencia. Lleno. Presidió la Infanta Elena desde el palco real, y estuvo acompañada por la presidenta de la Comunidad y la alcaldesa de Madrid.
No es cuestión, sin embargo, de restarle méritos a Talavante, sino de afirmar sin miedo que su labor tuvo destellos de calidad, momentos de hondura, pero ninguna de las dos faenas desgranó la esencia de una obra mayor. En absoluto.
Un quite por chicuelinas en su primero fue lo único que se puede anotar en su toreo de capote. Inició el muleteo en ese toro con un pase cambiado por la espalda y una buena tanda con la mano izquierda, firme y ligada. Sorpresivamente, citó en la siguiente con la derecha, y el toreo consiguiente perdió profundidad. Y volvió a la zurda, y todo perdió fuelle. Al final, brilló más el toro, encastado y noble, que el torero, que solo lo hizo en detalles puntuales y en la forma de tirarse encima del morrillo de su oponente y agarrar una estocada algo caída. A pesar de que el animal tardó en morir, se le concedió la oreja por la insistencia de un público arrastrado por una euforia extraña y, a todas luces, sin base firme.
También fue bueno para la muleta el sexto, al que recibió con unos estatuarios en los medios de poca enjundia. Destacó Talavante en un par de tandas con la derecha, que pecaron de prisas, un natural, un cambio de manos y un largo de pecho. Tampoco hubo faena grande, y, de nuevo, la generosidad de los tendidos.
Quizá por eso, lo más bonito de la tarde fue la expectación creada, la plaza llena, la ilusión generalizada y ese triunfo imaginado. La realidad fue muy distinta; de momento, a las figuras acompaña siempre el baile en los corrales. (No olviden que estaba Curro Vázquez, apoderado de Morante, lo que es plena garantía de que se intentará colar gato por liebre). No se aprobó completa la corrida anunciada y lo que salió por chiqueros superaba en muy poco el cuerpo de los gatos, animales, por otra parte, que las figuras lidian y matan por todas las plazas de este país y del resto del mundo.
Pero es que, además, hizo viento. ¡Oh…! Y afectó de lleno a Morante ¡Oh…! Y Manzanares no tuvo su día… ¡Vaya hombre…! En fin, un desastre.
Mientras Talavante paseaba su segunda oreja, Morante esperaba sentado en el estribo con el capote sobre las piernas. Fue, quizá, la imagen más torera de la tarde. Un símbolo taurómaco en sí mismo. Lo miras y era el espejo de la portada de un libro de estampas taurinas
Además, no se puede decir que Morante de la Puebla no venía con ilusión porque no sería verdad; pero es que necesita un toro tan especial, que lo normal es que no lo encuentre. Recibía, muleta en mano, por bajo a su reservón primero, cuando se levantó una ráfaga de viento -también es mala suerte- y lo estropeó todo. Frunció el ceño el torero, encogió el cuerpo todo, enseñó los dientes, se batió en retirada y no ocultó sus precauciones. Hubo después dos derechazos limpios, y otros tres un poco más tarde, y un natural allá al final. Total, que no hubo lucimiento.
Se esmeró en el cuarto en un quite por chicuelinas un poco forzadas, que destilaron la gracia propia que lleva encima este hombre. Lo recibió, después, por ayudados, pero otra vez apareció el viento y se acabó la presente historia. El toro, muy reservón, tampoco era una joya; lo macheteó por la cara y abrevió acertadamente, aunque la gente se lo reprochara.
Peor estuvo quien más desconocido, banal y superficial se mostró, que fue Manzanares. Mató el lote peor presentado y una parte del público lo molestó de forma reiterada. Pero el torero no estuvo a la altura de las circunstancias; siempre mal colocado, descaradamente al hilo del pitón, toreando hacia fuera, y así es imposible emocionar. Lo suyo fue un recital de pegapasismo moderno.
Talavante, a hombros. El día que triunfe alguien de verdad, ¿cómo lo van a sacar?
VIDEO DEL FESTEJO:



HABLAN LOS PROTAGONISTAS
Alejandro Talavante, tras habérsele concedido la oreja que le abría la puerta grande en el toro que cerró plaza, señaló a nuestros compañeros de Canal Plus Toros: "Estoy muy feliz; quiero dedicar este triunfo a mi abuelo, gracias a él he vivido la gloria de estos momentos que son irrepetibles y únicos. El toro estaba muy brusco y en el capote venía arrollando pero la faena ha sido muy importante para mí. Había que darle tiempo y llevarlo con ritmo".
Tras la multitudinaria salida a hombros, declaraba: "La reacción de la gente ha sido tremenda. He podido pegar muletazos muy a gusto y enroscado. He tenido paciencia, toreando a media altura y poco a poco le he podido sacar ese fondo al animal. Momentos como este en los que todo el mundo ha estado viéndote son muy grandes para un artista".
Tras lidiar al que hizo tercero, manifestó: "Lo he visto rápido, aunque ha molestado mucho el viento, que ha sido un hándicap tremendo para cuajarlo, pero estoy contento. Lástima que haya tardado tanto en caer".
Manzanares, tras matar a su primero, dijo: "No me disgustaba el toro, aunque tenía mucha querencia. Era mansito pero cuando obedecía al capote no lo hacía mal. Quizá humillaba poco. Donde más a gusto estaba él, aguantó en la primera serie, pero en las siguientes le costaba repetir y se quedaba debajo. El viento no deja dominar los trastos y los toros que piden temple y firmeza el viento lo dificulta, pero tenemos que sobreponernos".
Luego, tras lidiar al quinto, expresó: "Ha ido muy a menos, tampoco humillaba aunque con el capote lo había hecho bien. Luego ha estado escarbando, reculando y en las últimas tandas no quería pasar y se defendía más que embestir. He intentado estar bien con los dos y, aunque no es excusa, el viento está molestando mucho y con este tipo de toros es crucial poder dominar los trastos".
Morante de la Puebla, por su parte, dijo tras despachar a su lote: "Hay mucho aire y está molestando mucho, no sabe uno ni qué decir. La muleta parece una bandera y el toro es una dificultad añadida. Mi segundo era noblón, pero no humillaba. Le hice el quite por chicuelinas porque no requiere que el toro humille tanto, pero luego en la muleta se ha defendido y no ha habido entendimiento". Acerca de las rayas rojas del tercio, pintadas de ese modo por petición expresa del propio Morante, aseguró: "Siempre he pensado en torear en Madrid con las rayas rojas, las blancas no las veo tan taurinas, se pierden un poco en una arena tan clara. Recuerdo haber visto fotos de toros en Madrid con rayas oscuras, y hoy que era un día especial me hacía ilusión empezar una tradición que en su momento se perdió". fuente:aplausos.

La Infanta Elena recibió a la terna tras la Beneficencia


Recepción real
Como es tradicional, al finalizar la Corrida de la Beneficencia la Casa Real, en este caso la Infanta Elena, recibió a los toreros en el salón del Palco Real. Talavante llegó un poco más tarde, feliz y satisfecho después de la monumental paliza recibida en su camino en volandas hacia la calle de Alcalá.

viernes, 18 de mayo de 2012

MADRID.LAS VENTAS. Video y crónica de la de ayer 17 de mayo. Feria de San Isidro 2012, Castella, Manzanares y talavante.




Sebastián Castella cortó una oreja por una actuación marcada por la cornada que recibió en el inicio de la faena de muleta a su primero. El francés aguantó herido sin pasar por la enfermería la lidia de sus dos toros para ser intervenido sólo tras el arrastre del cuarto. Castella logró el trofeo por una faena muy emotiva desarrollada mientras la mancha de sangre de la herida crecía. El público agradeció el esfuerzo sacando mayoritariamente los pañuelos. El resto de la corrida supuso un notable esfuerzo para la terna que estuvo muy por encima de una corrida de Victoriano del Río que se acabó pronto en el último tercio. Manzanares, muy seguro y con su habitual empaque, saludó a la muerte de sus dos toros. Talavante estuvo muy inspirado, especialmente con el capote, mientras sus enemigos aguantaron.


Sebastián Castella
Una oreja con un aviso
Silencio con un aviso
Picadores
JOSÉ DOBLADO
JOSÉ MANUEL MORENO “ Josele”
Banderilleros
JAVIER AMBEL
JOSÉ CHACÓN
VICENTE HERRERA
Herida por asta de toro en tercio superior cara interna de muslo derecho, con una trayectoria de 10 cm hacia adentro, que alcanza el pubis. Intervenido bajo sedación y anestesia local. Pronóstico reservado que impide continuar la lidia. Fdo. García Padrós.

José María Manzanares
Saludos
Saludos
Picadores
PEDRO MORALES “Chocolate”
JOSÉ ANTONIO BARROSO
Banderilleros
JUAN JOSÉ TRUJILLO
CURRO JAVIER
LUIS BLÁZQUEZ

Alejandro Talavante
Palmas
Saludos con un aviso
Picadores
MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ
TULIO SALGUERO
Banderilleros
FERNANDO JOSÉ PLAZA
VALENTÍN LUJAN
JULIO LÓPEZ


PRESIDENTE: D. MANUEL MUÑOZ INFANTE
ASESOR: D. LUCIANO BRICEÑO LUMBRERAS
DELEGADO GUBERNATIVO: D. JUSTO POLO RAMOS
VETERINARIOS: D. FERNANADO MIRAT ARELLANO, D. ENRIQUE RECAS VARA y Dª. BEGOÑA FLORES OCEJO

Cinco toros de Victoriano del Río y uno de Toros de Cortés
Apartado de los torosMás informaciónPrograma de manoMás información
Nº 103, Jarretero, negro, 533, 1/08 Palmas
Nº 31, Jubilada, negro, 545, 7/06Palmas
De Toros de Cortés
Nº 161, Curioso, negro listón, 542, 8/07 
Silencio
Nº 87, Orador, negro meano, 570, 11/07Silencio
Nº 66, Guasón, negro, 534, 9/07 Pitos
Nº 49, Lastimado, burraco, 570, 10/07Silencio


Cuadrillas
Saludó en banderillas Juan José Trujillo, de la cuadrilla de Manzanares. Aplaudidos en banderillas Curro Javier, Luis Blázquez (a las órdenes de Manzanares) y Javier Ambel de la cuadrilla de Castella.




SAN ISIDRO 2012 | OCTAVA CORRIDA DE FERIA

El toreo es un sueño

Castella, Manzanares y Talavante coronan una faena desigual, con momentos de emoción y dosis de drama por el topetazo del primero a Castella

 Madrid 17 MAY 2012 - www.elpais.com

La fiesta de los toros puede llegar a ser el espectáculo total, por la ilusión que motiva, por su colorido y sonidos, y por los destellos, las vibraciones y el asombro que puede provocar. El toreo es un sueño porque te puede hacer levitar, imaginar y extasiarte ante lo que ves y, sobre todo, ante lo que imaginas. El toreo puede llegar a ser un gozo, una inspiración, un brote de genialidad. Y también un pestiño, claro está.

Del Río/Castella, Manzanares, Talavante
Cinco toros de Victoriano del Río, desiguales de presentación, mansones, soso y nobles; bravo y dificultoso el cuarto; el tercero, de Toros de Cortés, mal presentado, noble y blando.
Sebastián Castella: -aviso- estocada (oreja); -aviso- estocada baja, un descabello y el toro se echa (silencio).
José M. Manzanares:estocada trasera (ovación); estoconazo desprendido (gran ovación).
Alejandro Talavante: dos pinchazos y estocada (silencio); estocada que hace guardia -aviso- y dos descabellos (ovación).
Plaza de las Ventas. 17 de mayo. Octava corrida de feria. Lleno.
Pero ayer fue un sueño, incluida una pesadilla, y un despertar desabrido y vuelta a la dulce imaginación después.
El sobresalto fue de esos que te hacen creer que te caes de la cama, inesperada y sorpresivamente, cuando todo está en calma, y parece dispuesto para el disfrute. Acababa Sebastián Castella de comenzar su faena de muleta al primero de la tarde. Hacía viento y volvió a la barrera para empapar de agua la muleta. Acudió a los medios y citó de largo al toro con la mano derecha, y acudió presto a la llamada. En esa décima de segundo imperceptible para los humanos, el animal vio cuerpo, cambió su trayectoria y atropelló al torero con un topetazo descomunal que dolió en el alma de toda plaza. Castella cayó al suelo, y fue pisoteado y buscado con saña sin éxito. Quedó el hombre desmadejado, boca abajo, en la arena, y cuando consiguieron erguirlo no podía mantenerse en pie por el tremendo dolor que debió producirle el cruel encontronazo. Fue una caída de la cama con todo el equipo, un despertar imprevisto, pero pudo contarlo. De hecho, no parecía llevar cornada y solo momentos después un hilo de sangre surgió de la ingle derecha, y los médicos diagnosticaron más tarde (el torero no pasó a la enfermería hasta que mató el cuarto) una herida en el tercio superior del muslo derecho con una trayectoria de diez centímetros que alcanza el pubis.
Con los tendidos conmocionados por la tremenda voltereta comenzó el sueño del héroe. Castella se agigantó, tomó la izquierda y aún con gestos de dolor en su rostro trazó naturales de mucho mérito. Hizo gala de un extraordinario pundonor, y volvió a citar al toro con la mano derecha para dibujar un par de muletazos largos y hondos que hicieron brotar la emoción. Mató con encomiable decisión y se le concedió una oreja, que, aunque pueda ser discutible, no se discute en casos así porque solo un héroe sigue en el ruedo tras un atropello de tal magnitud.
Llagó después el sueño placentero. Alejada la conmoción, los cuerpos entraron en caja y aparecieron trazos de belleza en el horizonte. Se había hecho presente José María Manzanares, la elegancia vestida de luces, el torero inspirado, dibujó tres verónicas excelentes, templadísimas, trazadas con la misma cintura y rematadas con una larga personalísima. Salió suelto el toro en el caballo, y Talavante contribuyó al sueño con un quite por ceñidas gaoneras. Se lució Curro Javier con las banderillas, como ya es habitual, y comenzó la faena de muleta.
Pssss… Silencio. Se torea…
Tres derechazos que fueron circulares casi completos, un monumento al temple y a la recreación artística, cerrados con un largo pase de pecho. ¡Oh…! Otros tres más, y un cambio de manos largo, y lento, lento, para deleite de todos los corazones. ¿La plaza? Enloquecida, porque no era para menos.
El torero toma la muleta con izquierda, estudia la mirada del toro, la escudriña y torea; pero se rompió el encanto sin saber por qué. Bajó el tono por culpa del toro o el torero, qué más da… Volvió al pitón derecho, excepcional, y tornó el empaque, la dulzura, la gracia. Pero ya nada fue igual. Hubo protestas de algún sector y voló el encanto. Quizá, porque la faena fue de más a menos. Pero el sueño, mientras duró, fue primoroso. Por cierto, ese toro moderno, guapo, bondadoso y nobilísimo, mereció los honores de una cerrada ovación en el arrastre.

OVACIÓN: Por encima del buen tono de la cuadrilla de Manzanares, destacó Juan José Trujillo en el tercio de banderillas al quinto de la tarde.
PITOS: Guerra a la vulgaridad; al toreo fuera de cacho, al hilo del pitón, perfilero y superficial.
Con Talavante en su primero no hubo dicha. Brindó a su abuelo materno, recientemente fallecido, y no se entendió con ese toro, noble y poco codicioso, al que pasó perfilero, superficial y ayuno de hondura. Algo así ocurrió en el cuarto, segundo de Castella, el más bravo en el caballo y soso en el tercio final. Fue entonces el Castella vulgar, a excepción de los estatuarios iniciales.
Y, después, el valor sereno e inteligente, el que puso de manifiesto Manzanares ante el quinto, dificultoso en su embestida, que miraba y remiraba la taleguilla del diestro, impávido y firme ante las intenciones de su oponente. No hubo faena artística, pero sí una demostración de técnica torera, y un estoconazo final que valió una merecida salida al tercio.
Quedaba el final antes del despertar. Unas verónicas con las manos muy bajas de Talavante fueron el plástico preludio de un torero con cara de lidiador antiguo y maneras de artista de hondo sentimiento. La faena no levantó el vuelo por el escaso recorrido del animal, pero había comenzado con unos estatuarios elegantísimos, seguidos de un pase por la espalda y dos pases de pecho de bella factura.
Llega la hora de despertar. Algunos malos recuerdos revolotean: el atropello de Castella y el toreo perfilero y vulgar de los tres toreros en distintos momentos. Pero nadie dijo que esta fuera la obra total, pero sí el espectáculo que te permite, como ayer, soñar y disfrutar.

 HABLAN LOS OTROS PROTAGONISTAS.- José María Manzanares: "Es normal y bueno que exijan y más cuando se llega a cierto punto" / Alejandro Talavante: "Quizá la de hoy sea la tarde más difícil de mi vida"

Sebastián Castella, herido y feliz con la oreja conquistada hoy en Madrid, señaló a los micrófonos de Canal Plus Toros: "Estoy feliz. Me ha cogido muy feo. Se acostaba al principio viniendo de largo. Algunos han dicho que le falta emoción a la Fiesta y en este toro no ha faltado. Además, le he podido pegar también algunos naturales. No tenía buena condición el toro, la condición la he puesto yo. A nada que me permitan, tengo otro toro". Tras hacer un gran esfuerzo con el que hizo cuarto, explicó: "Se ha visto que todavía hay Castella para rato. He podido dar otra vez la dimensión de lo que me ha llevado hasta aquí y, si Dios quiere, espero que la cornada me deje estar las otras tardes aquí. A este he podido darle algunos muletazos pero al toro le faltaba esa chispa necesaria".

Manzanares, a la muerte del segundo, dijo: "Ha sido un problema torearlo ahí por el viento, él tendía a meterse hacia los adentros. Quizá en los medios hubiese roto más, por eso le daba tiempo entre tanda y tanda y lo llevaba a media altura para no atosigar ni agobiar. De la segunda raya para adentro le costaba aunque tenía cosas muy buenas. Delante del toro hago lo que siento o lo que mi conocimiento me dice para sacar el máximo partido toro. Es normal y bueno que exijan, cuando llegas a cierto punto es normal que exijan y bonito también". Del jugado en quinto lugar comentó: "El toro se ha venido abajo, una pena porque pensé que iba a durar más, pero no tiraba para adelante ni a media altura ni con la muleta retrasada. Al menos se han visto mis ganas, lo responsabilizado que vengo y que afronto las dificultades como me vienen. Voy a todas las plazas con muchísima responsabilidad, pero siendo Madrid, la primera del mundo, como en las otras importantes como Valencia, Sevilla, Bilbao..., si cabe aún se viene con más ganas de triunfar y de hacer disfrutar".

Alejandro Talavante arrancó las declaraciones tras dar muerte a su primero recordando a su abuelo: "Había muchas cosas importantes entre él y yo. Quizá la de hoy sea la tarde más difícil de mi vida por los momentos que viví ayer". Sobre el toro, dijo: "Al apretarle se afligía bastante", recurriendo de nuevo a la figura de su abuelo: "Toda mi trayectoria va dedicada a él". Del que cerró plaza explicó: "El toro apuntó cosas muy buenas con el capote y ha habido momentos que me he sentido mucho con Madrid. La pena es que se haya parado, si no habría podido pasar algo grande."
Fuente:aplausos.

jueves, 26 de mayo de 2011

MADRID-LAS VENTAS. SAN ISIDRO 2011. RESEÑA DE LA CORRIDA DE TOROS CELEBRADA EL 24 DE MAYO 2011

´Reproducimos la crónica que para cope.es realizó D. Sixto Naranjo de la corrida de toros celebrada en Las Ventas el pasado día 24 de mayo, dentro de las de San Isidro 2011.



Un despropósito de principio a fin


Tarde espesa y sin brillantez la que han protagonizado Juan Mora, José María Manzanares y Cayetano ante una mansa corrida de El Torreón.
Madrid, 24 de mayo de 2011. 15ª de Feria. Lleno de ‘No hay billetes’. Cinco toros de El Torreón, desiguales de presentación y de juego manso y descastado. Un sobrero (2º bis) de Carmen Segovia, escaso de raza y deslucido. Juan Mora, silencio y saludos. José María Manzanares, silencio y palmas. Cayetano, silencio en ambos.
Último cartel de relumbrón de la Feria. Plaza a rebosar, tarde casi veraniega, mucha gente VIP en los tendidos y muchos objetivos pendientes de lo que iba a ocurrir en el ruedo venteño. Pero como suele ocurrir en estos casos, la mayoría de los espectadores que han asistido este martes a la Monumental de Las Ventas desconocía la intrahistoria de este festejo, esa intrahistoria del harakiri continuo al que se somete la Fiesta de los toros.
Los verdaderos aficionados sí conocían que este festejo había comenzado a torcerse cuando se supo que la corrida reseñada de Román Sorando no iba a lidiarse. Rápido comenzaron a buscarse culpables. Una vez más salía a la palestra el nombre de Curro Vázquez, implicado en los tocomochos de las corridas de Cuvillo y ésta de Sorando. También el de Manzanares y su apoderado Toño Matilla, con dos corridas rechazadas en esta feria a sus espaldas: Garcigrande y de nuevo Sorando. Pero la empresa y sus veedores tienen su cuota de culpa reseñando encierros impropios de esta plaza aún a sabiendas de sus problemas a la hora de ser aprobados en los reconocimientos y no se salva tampoco una autoridad con un criterio cambiante a la hora de establecer unos mínimos de presentación en esta feria. Entre todos la mataron…
El despropósito no había hecho nada más que comenzar. Para resolver el entuerto tras rechazarse la corrida de Román Sorando se buscó un encierro de El Torreón. Una escalera con tres toros cinqueños pero que en común tuvieron un comportamiento descastado y deslucido.
Y mira que el bendito público arropó y animó a los toreros desde que se rompió el paseíllo, con una fuerte ovación a Juan Mora en recuerdo de su triunfal tarde otoñal que quiso compartir con José María Manzanares por sus recientes actuaciones en este San Isidro.
Pero a partir de ahí la cuesta abajo no hizo más que comenzar. El extremeño sorteó el lote más cuajado de carnes. Con su primero no terminó nunca de confiarse ante los desclasados viajes de su oponente. Al rematado cuarto le saludó con unas enjundiosas verónicas a pies juntos que remató con una estética y estilosa larga a una mano. Juan Mora acompaño más que llevó toreado al toro en los primeros compases de la faena mientras el toro tuvo algo de movilidad. Cuando hubo que tirar de la embestida ni Mora tuvo corazón ni el toro fondo para seguir los engaños más allá del embroque.
José María Manzanares ha rematado su paso por San Isidro de más a menos. Tras la salida a hombros el primer día, la oreja en el segundo, este tercer paseíllo en Madrid no ha tenido los tintes triunfales de los dos anteriores. Se las vio en primer lugar con un sobrero de Carmen Segovia manso y aquerenciado, al que le costaba tomar el primer muletazo de cada tanda. Con la inercia de su viaje, Manzanares intentó ligar alguna tanda, pero la discontinua embestida del animal hizo que la faena no terminase de romper. Eso sí, la estocada, de libro. En la yema.
El quinto fue un animal vareadito que se tapó por las dos velas que lucía por delante. El toro no descolgó y acabó midiendo mucho, más pendiente del cuerpo de José Mari que de la muleta que le presentaba el diestro alicantino. Tampoco se vio al torero comprometido de otras ocasiones, con excesivas precauciones menos de nuevo a la hora de matar, dejando otro estoconazo en el sitio.
Quien se jugaba más esta tarde era Cayetano. Su puesto y condición de figura sigue sin venir acompañado de triunfos en los ruedos y en las grandes ferias. Su temporada se tambalea tras la espesa tarde en Madrid. El tercero fue el único animal que medio se dejó en la muleta, especialmente por el pitón izquierdo. Pero el toreo periférico y ayuno de compromiso del menor de los hermanos Rivera Ordóñez puede que sea válido para las plazas de menor entidad en las que actúa. Pero en Madrid este toreo nunca se ha reconocido, es más, se ha censurado y con razón. Para más Inri, mostró las cualidades del toro por ese pitón y no terminó de ajustarse en las tandas que recetó al natural.
Quiso tirar de los genes ‘Rivera’ con el frenado sexto, un toro que no terminó de pasar y con el que quiso justificarse a base de raza Cayetano. Pero la gente, cansada y aburrida por lo vivido durante toda la tarde, recriminó al torero el intento de alargar un trasteo en el que no se vislumbraba lucimiento artístico
.

Fuente cope.es

Foto: Taurodelta.

Para ver el resumen de la corrida en video pinche en la siguiente dirección: