José Tomás, que lleva una intensa preparación en el campo, como se informó en la rueda de prensa de la pasada semana en el hotel Wellington, no había acudido a la finca El Grullo, la de Cuvillo, en todo el invierno, ni siquiera a tentar.
Estas fuentes confirman que José Tomás había elegido la ganadería de El Pilar, propiedad de Moisés Fraile, para la reaparición del diestro en Valencia, noticia confirmada por el apoderado Salvador Boix al empresario de Valencia, Simón Casas, en la mañana del pasado martes.
Tras adoptar esta decisión, el equipo de trabajo del torero mantiene un contacto rutinario con el ganadero Álvaro Núñez del Cuvillo quien, según dicen estas fuentes y el propio criador confirma en twitter, se desmarca para avisar de que en las corridas de su hierro lidiadas por José Tomás "quería al menos dos figuras".
Estas palabras de Cuvillo son trasladadas a José Tomás quien, personalmente, descuelga el teléfono para llamar al ganadero y comunicarle la decisión de prescindir de sus toros, de las cuatro corridas que tenía vistas su equipo en la finca de Cuvillo.
El desencadenante de la decisión adoptada por el diestro de Galapagar encuentra epicentro en Bayona, donde José Tomás en un principio estaba anunciado junto a Julien Lescarret y con toros de Cuvillo. Ese remate del cartel no era del agrado de Núñez del Cuvillo y ese detalle provocó la reacción de José Tomás.
El equipo de José Tomás, no obstante, no romperá ninguno de los planes que hasta el momento tenía trazados, pues la temporada de José Tomás en este año de reaparición tras la brutal cornada de Aguascalientes no excederá de las 10 corridas de toros.
Por Ángel Berlanga
José Tomás ha comunicado al ganadero Álvaro Núñez Benjumea -hijo de Joaquín Núñez del Cuvillo- que este año no lidiará ningún toro de su ganadería. El anuncio llega cuando todo apuntaba a que el torero de Galapagar iba a estoquear varias corridas de la ganadería gaditana a raíz de su reaparición en Valencia el próximo 23 de julio.
"Cuvillo me restaba dinero por imponer toreros en el cartel de JT"
El francés Alain Lartigue se limita a contar cómo se produce la contratación para que José Tomás toree en su plaza el próximo 7 de agosto, "una contratación que en todo momento resultó muy fluida", apunta Lartigue.
El gestor del coso reconoce que "lo primero que se trató con Salvador Boix fue la fecha, luego la ganadería y, finalmente, el cartel. Una vez acordado que JT actuase el 7 de agosto, nos pidió que la ganadería fuese la de Núñez del Cuvillo y accedimos a romper la tradición de que volviera a Bayona un año después a pesar de no ser el hierro triunfador. Por último, Boix nos preguntó sobre qué idea de cartel teníamos, y le dijimos que los dos triunfadores de Madrid de 2010, Juan Mora y Juan Bautista", explica Lartigue.
Cerrada esta contratación para que JT actuase en Bayona, Lartigue dice que se pone en contacto con Álvaro-Cuvillo para ver la corrida y cerrar el dinero "y el ganadero, una vez reseñado el encierro, pide un dinero desorbitado y muy por encima del que cobró el pasado año", apunta el francés. Luego entran en "el lógico tira y afloja" de cualquier negociación "hasta fijar el contrato en el dinero que pedía al principio, a apenas unos días de anunciar la Feria de Bayona".
Lartigue no solo habló con Álvaro Núñez, sino que también lo hizo con su padre, Joaquín Núñez del Cuvillo, quien "en la mañana del pasado jueves me llama para decirme que si pongo en el cartel de JT a tal torero me resta medio millón del precio de la corrida, y si además pongo a otro x me resta otro", denuncia Lartigue, cuando el contrato con el apoderado de José Tomás ya estaba más que firmado. (dice no desvelar los toreros por respeto a ellos)
El empresario francés no hace caso a las pretensiones de Joaquín Núñez del Cuvillo, "que además son de mal gusto", y da por zanjado el acuerdo según estaba. "Pero la tarde del jueves recibo una llamada de Boix en la que me indica que si tengo algún problema con Cuvillo puedo cambiar la ganadería. Ante esta situación, el equipo de JT ofrece una corrida de Vegahermosa-Jandilla, hablo con Borja el mismo jueves por la noche, acuerdo el dinero y sin dormir hago un viaje hasta la finca de Jandilla para ver nueve toros que me presentan, de los que reseñamos ocho muy hermosos, de ahí que quede cerrado el trato y Cuvillo se caiga del cartel del Bayona", reconoce y avisa a Cuvillo de su no presencia.
"Lo que luego haya sucedido entre el torero y el ganadero ya no es cosa nuestra", aclara Lartigue, que se muestra muy satisfecho por "haber contratado a la máxima figura del momento y a otras que también estarán en Bayona, en una Feria de gran nivel", declara.