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miércoles, 10 de agosto de 2011

HUELVA-FERIAS COLOMBINAS 2011. Programa de vive7tv sobre los festejos taurinos de esta feria.






domingo, 7 de agosto de 2011

HUELVA. FERIA DE LAS COLOMBINAS. Reseña y crónica de la corrida de toros del sábado 6 de agosto.CUVILLO/EL JULI, PERERA, TALAVANTE

Miguel Ángel Perera, en un pase cambiado por la espalda a su primer toro.- IVÁN BOZA

Plaza de Toros de la Merced, Huelva. 6 de agosto. Feria de las Colombinas. Más de tres cuartos de plaza.

Toros de Núñez del Cuvillo, -el sexto, devuelto- aceptablemente presentados, nobles, con clase; al segundo se le dio la vuelta al ruedo. Sobrero de José Luis Pereda, muy descastado.
El Juli: estocada trasera _aviso_ (dos orejas); estocada (ovación).
Miguel Angel Perera: estocada baja (dos orejas); pinchazo y estocada (ovación).
Alejandro Talavante: estocada _aviso_ (oreja); pinchazo, media y un descabello (palmas).



Reproducimos la crónica que realiza D. Antonio Lorca, sobre este festejo, para elpais.com

El noble y dulce toro amigo

El toro de hoy no está hecho para la lidia, sino para la caricia

La corrida fue francamente divertida. Se cortaron cinco orejas y El Juli y Perera salieron a hombros de la plaza. El generoso y festivo público onubense se lo pasó en grande. No en vano hicieron el paseíllo tres de las más reconocidas figuras actuales, toreros jóvenes, maduros, en sazón, que copan el interés de los espectadores; y los tres, que mandan y mucho en los despachos, eligieron una divisa de garantías, Núñez del Cuvillo, que está en boca de todos los taurinos por su nobleza.
Y a fe que los toros hicieron honor a su merecida buena fama: muy bonitos de hechuras, recogidos de pitones, de comportamiento nobilísimo, y embestida dulzona y templada. Ese es el toro que se deja torear, el que permite que su oponente esté delante confiado y seguro. El toro amigo tan deseado por los toreros actuales, ese que plantea muy escasas complicaciones y colabora el triunfo facilón con el que hoy se conforman los públicos. Ese toro amigo no está hecho para la lidia, sino para la caricia. Tanto es así, que el tercio de varas fue, una tarde más, una pura y vergonzante caricatura. (Que se tienten la ropa los picadores porque están a un repique de endosar las listas del paro). A lo que íbamos: todos los toreros no saben acariciar como se debe, y ahí surgen las complicaciones. Se dan muchos pases, las faenas se hacen interminables, pero en escasas ocasiones surge la chispa, el pellizco y la calidad. Ese es el problema del toreo actual: se ha criado un toro para el arte y todos los que se visten de luces no son artistas. Cuentan, sin embargo, con el beneplácito de los que pagan, que son los clientes menos exigentes de la historia del toreo.
Pero la corrida fue divertida. Los músicos tuvieron trabajo extra y las palmas echaban humo. Otra cosa es que el espectáculo alcanzara la vitola de apoteosis. Hasta tanto no se llegó.
Nadie duda a estas alturas de la capacidad de ese señor que aprendió a torear antes que a andar y que se llama Julián López El Juli. Es de una suficiencia aplastante, su dominio es apabullante y conoce a la perfección los resortes para embaucar a los tendidos. Y todo ello lo demostró ante su primero, un toro noble, codicioso, de repetidora embestida, con el que se lució, primero, con un quite por chicuelinas elegantes y ceñidas. Lo muleteó con claridad por ambas manos, aunque a toda su labor le faltó la hondura que exigía la calidad del animal. Como no se puede negar su disposición y buen hacer, le concedieron dos orejas que paseó entre la algarabía general. Menos suerte tuvo con el cuarto; quiere decirse que no fue tan colaborador como el anterior, El Juli mostró su decepción después de intentos baldíos que no llegaron a buen puerto.
Mejor suerte, si cabe, tuvo Miguel Ángel Perera, con el segundo de la tarde, un toro de bonita planta al que recibió con unas plásticas verónicas a pies juntos que combinó con unas limpias y vistosas gaoneras. Apretó y persiguió el animal en banderillas, y llegó a la muleta con una clase excepcional, con ritmo y la acometividad necesaria para el triunfo gordo. Y así sucedió. Inició Perera la faena en el centro del anillo con un pase cambiado por la espalda que repitió hasta en cuatro ocasiones sin mover las zapatillas. Cuando cerró la tanda, la plaza hervía de emoción y parecía que se venía abajo. Comenzó entonces el lucimiento del toro, repetidor incansable, bien acompañado por un toreo en estado de gracia que, sin embargo, equivocó en ocasiones los terrenos, ahogó la embestida del animal, y lució menos de lo que la ocasión merecía. A pesar de ello, quedó constancia de un torero en plena forma y de un toro excepcional al que se le dio la vuelta al ruedo. Nobilísimo resultó el quinto, de esos que exigen caricias especiales, y la labor de Perera careció de la hondura exigible; quizá por eso, el toro se cansó de embestir, se rajó y huyó hacia la querencia de toriles.
Cuando se llevaban cortadas cuatro orejas salió el tercero y cambió el panorama. Ese desarrolló genio y puso en apuros a Talavante, que resolvió la papeleta con dignidad y recursos, pero alejado del brillo de sus compañeros.
Pasaban las diez de la noche cuando el sexto se partió un pitón y fue devuelto. Para entonces estaba claro que la corrida se había venido abajo en la segunda parte, más descastada y sombría que la primera. El sobrero no demostró la alegría inicial de sus compañeros de destino, y llegó al tercio final con muy pocas ganas de poner un brillante colofón a su vida. Sencillamente, decidió no embestir, y Talavante abrevió como manda la lógica.

miércoles, 3 de agosto de 2011

"Ser torero me dio la oportunidad de vivir de una forma especial"



El torero onubense charla para los lectores de 'Huelva Información' a pocas horas de que vuelva a vivir en la plaza de La Merced un nuevo paseíllo tras cumplirse ayer los 25 años de su alternativa

Paco Guerrero / Huelva
Ayer se cumplieron exactamente esos veinticinco años de alternativa de Emilio Silvera como matador . Esa fecha de plata que le pone aniversario a un torero de oro tiene, sin embargo, hoy su tarta de cumpleaños: lLa actuación en el aplaza onubense con todos los focos del mundo taurino puestos sobre una tarde muy especial. Ya se sabe, casi todos lo hemos escrito, lo fundamental, lo importante, lo sublime que es escribir de José Tomás. Pero en esta feria también es importante Huelva porque es ella y este torero los que le han puesto fecha de aniversario a la carrera de uno de los mejores matadores de toros que ha dado esta tierra. El hilo telefónico une Cáceres con Huelva. Allí está el torero presto a la entrevista para la que llevamos citados un mes, pero que inevitablemente surge en el último suspiro del tiempo previo a un paseíllo muy importante para Emilio. -¿Qué vive un torero durante 25 años de alternativa ? -Principalmente tiempo. Veinticinco años es una tercera parte del tiempo total de una vida. Yo creo que he vivido mi sueño. Mi forma de querer, de sentir, de vivir, me lo han proporcionado más que nada estos veinticinco años de matador de toros. Ellos han marcado una filosofía de vida que es muy difícil de explicar a quien no se ha puesto delante de un toro. -¿Dónde comienza ese destino como torero? -Pues de la mano de mi padre camino de una becerrada en un sitio que no recuerdo y con las ganas de ponerme delante de una becerra en Peñalosa y así, así hasta que un día te das cuenta de que tienes puesto un traje de luces y estás delante del público. A partir de ahí lo que venga siempre sabes que lo va a marcar el toro. -¿Y cuándo empiezas tu a pensar que ya no iba a haber vuelta atras? -Cuando me pongo un traje celeste y oro para torear la última novillada sin caballos que se dio en la Monumental. Cuenta a partir de ahí, porque así fue. -Dices Huelva y ¿qué se viene a tu mente? -Toda la referencia de mi vida es Huelva. Mis amigos, el sitio donde vive mi familia, mi apoyo, mi carrera profesional, mis faenas importantes y todo cuanto me ha ocurrido con el toro lo tengo en Huelva. Es mi casa. -¿Lo más duro de estos 25 años? -Lo más duro del toro creo que no son las cornadas, sino las injusticias. A mí, si en algún momento me ha dolido algo, son las injusticias que yo he sentido. De todas formas, tampoco voy a buscar culpables. No es el tiempo. -¿El toro que más recuerdas? -Hay dos que no se borran y por diferentes motivos. Uno, el toro que le pegó tres cornadas a Luis Reina el día de mi confirmación en Madrid. Ese es uno de los toros más duros de olvidar. El otro toro que más recuerdo y que me ha dado muchas cosas buenas fue uno de José Luis Pereda con el que volví a reaparecer tras la cornada de Huelva. Ese fue un gran toro y si lo recuerdo con satisfacción es porque pidió tanto desde esa bravura que tenía que para mí tuvo mucha importancia. Fue un toro que me empujó a cruzar esa línea que tenemos los toreros cuando nos cala un toro con fuerza. -¿Lo que más perdura cuando se echa la vista atrás? -Hay cosas que se pueden explicar pero no sentir y si las quieres sentir tienes que estar a gusto delante de un toro. Esa comunicación entre tú y el toro no hay como escribirlo ni decirlo, principalmente porque son una mezcla de sentimientos muy fuertes. -¿Algo que rectificar? -Pues seguramente que siempre en la vida hay cosas que volverías a hacer de otra forma. No sé, quizás mi gestión con los apoderados no haya sido todo lo buena que uno hubiese deseado. -¿El brindis que más te sale del corazón en un momento como éste? -Seguramente saldrá en su momento. Seguro que sí. Nunca lo llevas premeditado, pero que duda cabe de que hoy es un día muy importante para mí y si hay algo que decir seguramente se lo tenga que decir a Huelva, a mi ciudad. Nunca he toreado en ninguna plaza con la responsabilidad con la que salgo en Huelva y siempre cuando cruzo el albero se que tengo la misma ilusión que cuando hize el primer paseíllo de mi vida.



Hemos reproducido la interesante entrevista que le realizan a Emilio Silvera, que abre hoy la tarde en Huelva en la corrida en la que estará presente José Tomás, para el diario Huelva Información.

jueves, 2 de junio de 2011

HUELVA.José Tomás actuará en las Fiestas Colombinas (el 3 de agosto)




El diestro José Tomás formará parte de los carteles de las próximas Fiestas Colombinas, según ha informado este miércoles en un comunicado la empresa de la plaza de toros de La Merced.
En un comunicado, la empresa señala que Tomás actuará en la tarde del 3 de agosto, día grande los festejos onubenses, en un cartel que aún no está cerrado.
Está previsto que el diestro reaparezca el próximo 23 de julio en Valencia tras la gravísima cornada que sufrió en Aguascalientes (México).
El ciclo taurino colombino constará de tres corridas de toro y uno de rejones y en las primeras se lidiarán astados de El Pilar, Núñez del Cuvillo y José Luis Pereda-La Dehesilla mientras que en la de rejones las reses serán de Fermín Bohórquez.
La empresa del coso de La Merced cierra en estos días las combinaciones y espera poderlas anunciar en un plazo no superior a diez días.
Fuente:elmundo.es