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sábado, 8 de junio de 2013

MADRID-LAS VENTAS: Video y crónica del 7 de junio. Adame una oreja. Feria del Arte y la Cultura 2013.




Joselito Adame reafirma otra vez en Madrid que es un gran torero

07 Junio 2013
Madrid. Toros de Alcurrucén, de desiguales y variados remates, y de distintos comportamientos. El mejor, el enclasado y templado quinto; encastado y con "transmisión" el cuarto; noble y con un extraordinario pitón izquierdo, el sexto; reservón el primero; con genio el segundo; y noble aunque apagado el tercero.La plaza tuvo dos tercios de entrada en tarde fresca y ventosa, y con llovizna intermitente en los dos primeros toros.Manuel Jesús "El Cid": pinchazo, estocada desprendida y descabello (silencio); y pinchazo y casi entera (silencio).
Joselito Adame, que sustituía a Iván Fandiño: media tendida y dos descabellos (ovación tras aviso); y pinchazo y estocada perpendicular que escupe (oreja tras aviso).
Juan Pablo Sánchez:
estocada caída (silencio); y bajonazo (silencio).

En cuadrillas, buen tercio de varas de "Pepillo, hijo" al tercero.

Presenció la corrida desde el Palco Real de Las Ventas la infanta Elena.


Manuel Jesús 'El Cid'
Silencio
Silencio
Picadores
JUAN BERNAL
MANUEL JESÚS RUIZ “ESPARTACO”
Banderilleros
JOSE MANUEL FERNÁNDEZ “Alcalareño”
RAFAEL PEREA ”El Boni”
DAVID SAUGAR PIRRI

Joselito Adame
Saludos con un aviso
Una oreja con un aviso
Picadores
ÓSCAR BERNAL
HECTOR VICENTE
Banderilleros
TOMÁS LÓPEZ
MIGUEL MARTÍN
RICARDO QUINTANA “Kaito”

Juan Pablo Sánchez
Silencio
Silencio
Picadores
JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ “Pepillo hijo”
ANTONIO SAAVEDRA
Banderilleros
JOSÉ ALBERTO APONTE “Candelas”
ALBERTO MARTÍNEZ
VÍCTOR CAÑAS

Joselito Adame cortó la única oreja de la quinta de la Feria de Arte y Cultura y lo hizo con las mismas armas con las que se ganó la sustitución: ambición, valor, firmeza y verdad. El mexicano intervino con variedad en todos sus turnos de capote y manejó la muleta con temple y poder. Consiguió el trofeo tras un pinchazo y estocada para matar al quinto. Manuel Jesús 'El Cid' construyó una faena con interés al primero de la tarde pero el poco fondo del toro hizo que su labor no llegara a rematarse. Juan Pablo Sánchez, con un lote muy soso, apenas pudo hacer más que justificarse.

Manuel Jesús 'El Cid' quiso toda la tarde con el capote.

El inicio de la primera faena de 'El Cid' ilusionó.

EL principio por bajo de la primera faena de Juan Pablo Sánchez fue muy bueno.

Juan Pablo Sänchez con su primero.

Joselito Adame iniciando por alto su faena de muleta al quinto.

Natural largo y templado de Joselito Adame.



Cuadrillas
Aplaudido en varas José Carlos González "Pepillo hijo" y con los palos José Alberto Aponte "Candelas", ambos a las órdenes de Juan Pablo Sánchez.

La crónica de este festejo de D. Antonio Lorca para El país.


FERIA DEL ARTE Y LA CULTURA

Adame roza la gloria

El mexicano demostró que es un torero en estado de gracia, inteligente y valeroso

ANTONIO LORCA Madrid 7 JUN 2013 -

Joselito Adame, en su segundo toro, en la Plaza de Toros de las Ventas. / ÁLVARO GARCÍA

Joselito Adame, que sustituía por méritos propios al convaleciente Fandiño, rozó la gloria tras demostrar que es un torero en estado de gracia, inteligente y valeroso, hondo y de buenas maneras, variado e imaginativo.
Pero lo de rozar la gloria, que es una maravilla, tiene su pro y su contra. La grandeza, primero, de casi alcanzar con los dedos el triunfo soñado, y, también, la enorme desilusión de no conseguirlo. No es lo mismo dar la vuelta al ruedo con una oreja que salir a hombros hasta la calle de Alcalá. Quiere esto decir que tan importante como hacer todo lo grande que ayer protagonizó este torero mexicano es rematar la faena y confirmar que es un matador con un presente y un futuro esplendoroso.
Y ese es, precisamente, el de matador, el defecto de este torero. Otra vez, como ya le ocurriera el pasado martes, la espada ha emborronado una actuación memorable. En fin, que rozó la gloria, pero no la disfrutó; de ahí que ojalá que la inteligencia que muestra delante de los toros le sirva para superar una debilidad que se puede convertir en una seria amenaza.

OVACIÓN: El varilarguero Pepillo hijo picó muy bien al tercero de la tarde y así se lo reconoció el público madrileño.
PITOS: La corrida de Alcurrucén parecía confeccionada de retales; muy mal presentada en líneas generales.
DESTACADOS: Adame es un torero de los pis a la cabeza, que vive la corrida con pasión inusitada.
Manuel Jesús parece que ha perdido a El Cid y no lo encuentra.
Dicho lo cual, debe quedar claro que estamos ante un torero de los pies a la cabeza, que derrocha pasión y vive la corrida con una ilusión desbordante; dentro de su cuerpo menudo anida un corazón jabato, recubierto de buen gusto, y, quizá, lo más destacado sea su inteligencia; es decir, que piensa en la cara del toro y tiene tiempo para ello, lo que evidencia su seguridad y confianza.
Volvió a manejar el capote con soltura y empaque, hizo quites a sus dos toros y los que le correspondían en el lote de El Cid; y deleitó a la concurrencia con ajustadas gaoneras, chispeantes navarras, chicuelinas con las manos bajas, y todo ello lo corroboró en el quinto con vistosas zapopinas.
Y con la muleta es entrega, pundonor, trazo largo, hondura, imaginación y variedad. Consiguió embeber en la tela a su primero, soso y sin codicia, y ligó una tanda de redondos limpios y hermosos, a la que siguieron naturales de frente y unos ayudados por bajo, finales, plenos de torería.
El triunfo se lo brindaría el quinto, un manso encastado y engallado, al que Adame recibió de muleta, pegado a tablas, con unos apretados estatuarios tras dedicarle la faena a su compatriota Eloy Cavazos, ya retirado. Todo lo que vino después fue la constatación de que Adame vive un momento dulce, de que sus ideas fluyen claras, que sabe lo que quiere y cómo llegar a los tendidos. Se plantó, firme como una vela, le enseñó la muleta a su oponente y tiró de la embestida ligando tandas por ambas manos que supieron a gloria. Sereno e inspirado, una la cerró con una garbosa trincherilla; otra, con un trincherazo, y así hasta unas ajustadas manoletinas, con el público entregado, como preludio de esa puerta grande que parecía entreabierta. Parecía, pero no lo estaba, porque falló con la espada y todo quedó en una venturosa vuelta al ruedo con una oreja con sabor agridulce. La ruidosa colonia mexicana estaba encantada, como toda la plaza, y alguien lo colocó una bandera a modo de bufanda que no pudo volar victoriosa por las calles de Madrid.
En el cartel figuraba un paisano suyo, Juan Pablo Sánchez, que tuvo la mala fortuna de cargar con la cruz de la tarde; y no porque sus toros no le ayudaran, que fueron lo más noble y codicioso del encierro, sino porque su concepto torero carece de consistencia y no dice nada. Dio muchos pases a su bondadoso primero y, por más que se afanaba con la suave y noble embestida, su obra no conseguía interesar a nadie. Más grave fue lo del sexto, que no se cansó de embestir, ni Juan Pablo de dar pases y más pases, mientras el público, ahíto de aburrimiento y maltratado por el frío, le rogaba que abreviara. Como el joven no hacía caso y volvía a las andadas con otras tandas aún más vacías, la gente se enfadó y le pitó con fuerza conminándole a que acabara ya aquel calvario. En fin…
Y cerraba la terna el sevillano Manuel Jesús El Cid, que tantas tardes de gloria ha dado en esta plaza, pero que está de capa caída, por no decir por los suelos. Por lo visto ayer, no es ni sombra de lo que fue, y el hombre debe padecer lo suyo. Quiere, pero no puede. Brindó su segundo toro con la sincera intención, sin duda alguna, de formar un lío, pero, delante del animal, se le nublan las ideas, no da pie con bola, pisa el acelerador, y los muletazos surgen destemplados, sin hondura ni gracia. Ayer dio la impresión de que lo intentó con todas sus fuerza, pero casi nada le salió a derechas. Tiene una lucha consigo mismo, y da la impresión de que Manuel Jesús ha perdido a El Cid y no lo encuentra.

Alcurrucén/El Cid, Adame, Sánchez

Toros de Alcurrucén, muy mal presentados, mansos, sosos y nobles; destacaron tercero, quinto y sexto.
El Cid: pinchazo, estocada caída y un descabello (silencio); pinchazo y casi entera (silencio).
Joselito Adame: media trasera _aviso_ y dos descabellos (ovación); pinchazo, estocada atravesada _aviso_ (oreja).
Juan Pablo Sánchez: estocada caída (silencio); bajonazo (silencio).
Plaza de Las Ventas. 7 de junio. Cuarta corrida de feria. Casi tres cuatros de entrada.
 Joselito Adame, triunfador del festejo de esta tarde en Las Ventas, expresaba a los micrófonos de Taurodelta TV tras pasear la oreja del quinto toro de la tarde: "La gente no apostaba por el toro, estoy muy contento y feliz. La pena ha sido ese pinchazo pero… ¡voy a mejorar! Sé que mi techo es más alto y mi toreo puede y va a crecer más". El azteca ya se lamentó anteriormente por el mal uso del acero, ya que con su primero también pudo haber tocado pelo: "Estuve trabajándolo y ¡caray con la espada! Las medias no valen, tengo que mejorarlo".
El Cid, tras lidiar al que abrió plaza, manifestó: "El toro ha tenido mucho genio y estaba agarrado al piso. En realidad se ha movido hasta que ha empezado a defenderse con cabezazos. Embestía a dos velocidades y era difícil q no enganchara porque soltaba la cara al final del muletazo. Lo he intentado por todos lados pero le faltaba un poquito de transmisión". Sobre el cuarto, aseguró: "No ha humillado ni ha transmitido nada, así es muy difícil aquí en Madrid. He dado todo lo que en ese momento he podido".
Por su parte, Juan Pablo Sánchez, dijo a la conclusión de su primera faena: "No tenía malas cositas el toro; tenía clase y tomaba bien la muleta, pero para Madrid no servía porque fue muy soso y en lugar de venirse arriba se vino a menos. Yo pude templarlo muy a gusto, pero faltaba la transmisión que hace falta aquí". Acerca del sexto, manifestó: "No sé cómo se habrá visto ahí arriba, pero creo que duró poquito y que embestía con todo. Hubo series muy buenas pero no llegaron al público. Ahora habrá que plantearse qué va a pasar".

Seis toros de Alcurrucén
Apartado de los torosMás informaciónPrograma de manoMás información
Nº 82, Barbero, colorado bragado meano, 522, 9/08 Palmas
Nº 141, Bilbaíno, negro listón chorreado, 523, 10/07Silencio
Nº 24, Licenciado, colorado bragado meano, 543, 11/08 Silencio
Nº 215, Valenciano, castaño listón chorreado girón axiblanco, 559, 1/08Silencio
Nº 133, Alcaparrito, castaño listón, 541, 10/08 Ovación
Nº 98, Alcalá, negro listón, 551, 9/08Silencio

viernes, 10 de mayo de 2013

MADRID-LAS VENTAS. Video y crónica de la del 9 de mayo. El tedio inaugura la Feria de San Isidro 2013



El tedio inaugura la feria de San Isidro

09 Mayo 2013
Las Ventas Primera corrida de la feria de San Isidro. La plaza registró más de tres cuartos de entrada en tarde de viento racheado..Seis toros de José Luis Pereda, de buena presencia pero muy dispares de hechuras y volúmenes. Corrida, en conjunto, descastada y mansa, sin apenas juego en ningún tercio.

Diego Urdiales:
delantera contraria y descabello (silencio tras aviso); pinchazo, delantera perpendicular y descabello (silencio tras aviso).
Leandro:
dos pinchazos y media caída (silencio tras aviso); estocada baja y descabello (silencio).
Morenito de Aranda:
pinchazo y bajonazo (silencio); cuatro pinchazos y descabello (silencio).
Saludaron en banderillas Miguel Martín, Luis Carlos Aranda y Pascual Mellinas. Buenos puyazos de Óscar Bernal y Héctor Piña.


Diego Urdiales
Silencio con un aviso
Silencio con un aviso
Picadores
OSCAR BERNAL
MANUEL BURGOS
Banderilleros
VICTOR HUGO SAUGAR “Pirri”
VICTOR GARCÍA “El Victor”
JUAN CARLOS TIRADO

Leandro
Silencio con un aviso
Silencio
Picadores
AGUSTÍN SANZ
DIEGO OCHOA
Banderilleros
JESUS GONZALEZ “Suso”
MIGUEL MARTIN
JOSÉ ANDRÉS GONZALO

Morenito de Aranda
Silencio
Silencio
Picadores
MANUEL JOSE BERNAL
HECTOR PIÑA
Banderilleros
LUIS CARLOS ARANDA
JUAN MARTIN SOTO
PASCUAL MELLINAS
La corrida de Pereda, bien presentada, sacó mansedumbre y, en general, llegaron al último tercio sin dar opciones de triunfo a los matadores. El viento que sopló en algunas fases de la corrida tampoco ayudó mucho. Diego Urdiales se estrelló con el lote mientras que Leandro y Morenito de Aranda pudieron dejar algunos detalles en faenas que nunca pudieron tomar vuelo. El banderillero Luis Carlos Aranda se llevó la ovación de la tarde por sus pares al sexto.

Diego Urdiales en los primeros lances con la muleta al primer toro de la feria

Leandro tuvo que hacer en las tablas toda la faena al segundo

Uno de los detalles de Morenito de Aranda con el tercero

Diego Urdiales con el cuarto

Leandro muleteando al quinto en lo que fue un prometedor inicio de faena

Segundo par de Luis Carlos Aranda al sexto

Morenito con el sexto, que tampoco dio opciones


Cuadrillas
Se desmonteraron Miguel Martín, de la cuadrilla de Leandro. También Luis Carlos Aranda y Pascual Mellinas, de la de Morenito de Aranda. Palmas para Suso, a las órdenes de Leandro y en varas para su compañero Diego Ochoa. El picador Héctor Piña también fue aplaudido por su actuación ante el sexto.


Fotos Juan Pelegrin.

La crónica de D. Antonio Lorca en El País sobre esta corrida:

‘¡Sit down…!’

La corrida fue para irse. Los toros, de un comportamiento ‘esaborío’, fueron mansos y descastados

 Madrid 



El diestro Diego Urdiales durante la lidia con su primero en el primer festejo de la Feria de San Isidro. / EMILIO NARANJO (EFE)

El segundo toro de la tarde enganchó por el pecho al caballo de picar y  derribó con estrépito al equino y al picador. La costalada fue de época. Una vez recuperada la verticalidad y mientras la cuadrilla trataba de imponer el orden, un par de señoras con pinta de extranjeras y tocadas con el velo islámico, no pudieron soportar tanta emoción y decidieron que era el momento de volver al hotel. De manera queda y temerosa, se levantan de sus asientos y comienzan a bajar por el pasillo central del tendido en dirección a la puerta de salida. Pero un joven acomodador, atento a su trabajo, las atisbó en la lejanía, llamó su atención y les ordenó con firmeza: ‘¡Sit down! (siéntense, que dicen los ingleses). Las señoras, con semblante asustadizo, no parecen entender el motivo del requerimiento y continúan con su escapada. El acomodador, entonces, muy serio, las intimida de nuevo: ¡’Sit down, please…! Se supone que para evitar males mayores en un país que no parece ser el suyo, ambas espectadoras bajan la mirada, y se sientan en la dura piedra de la escalera.
La sorpresa en el tendido fue general. ¡Un acomodador hablando en inglés! Para que luego digan que no ha evolucionado la fiesta. Claro, que tal como está el desempleo juvenil, no sería extraño que el tal trabajador, se supone que eventual, sea un experto en filología inglesa que busca unos ingresos en el mes de feria. No está la cosa para desaprovechar una oportunidad, aunque sea de acomodador.
Lo cierto es que las señoras se quedaron petrificadas y en el tendido no se movió una mosca. Y no por falta de ganas, sino para no recibir la mirada inquisitiva del acomodador con dominio de idiomas. Porque la corrida, señores, tuvo guasa. La corrida fue para irse. Los toros, de feas hechuras, y de un comportamiento ‘esaborío’, mansos, descastados, ásperos y sin una gota de calidad en sus entrañas. Y los toreros, desilusionados, aburridos, incapaces… De principio a fin, el festejo fue un tostonazo, de los que, ojalá, no se repitan muchos a lo largo de esta interminable feria.

Pereda/Urdiales, Leandro, Morenito
Toros de José Luis Pereda, La Dehesilla, correctamente presentados,
mansos, ásperos, sosos y descastados.
Diego Urdiales: estocada perpendicular aviso y un descabello (silencio);
pinchazo, estocada aviso y un descabello (silencio).
Leandro: dos pinchazos aviso y media baja (silencio); bajonazo, un
descabello y el toro se echa (silencio).
Morenito de Aranda: pinchazo y bajonazo descarado (silencio); cuatro
pinchazos y un descabello (silencio).
Plaza de Las Ventas. 9 de mayo. Primera corrida de feria. Casi lleno.
Llama la atención que a los toreros se les llene la boca de la ilusión con la que se visten de luces y hacen el paseíllo en plaza tan importante como esta, y después los ves como almas en pena por el ruedo, desinflados, agobiados, sin saber qué hacer...
Tal fue el caso del valeroso Diego Urdiales, un hombre todo corazón, que ayer se mostró alicaído, triste, sin ideas y desmotivado. Es verdad que no tuvo toros, pero siempre se espera otra actitud, algo más de entereza y convicción. No quiso ni ver a su primero con el capote, que fue mal lidiado, como toda la corrida, y le plantó cara en el tercio final, molestado por el viento, pero cargado de dudas, siempre al hilo del pitón, en un intento desesperado por justificarse cuando la imagen que transmitió es que estuvo a merced de las circunstancias. Otro toro inservible fue el cuarto, y el público empleó el tiempo en preguntar al vecino por la crisis para que pasara pronto aquel mal trago que se estaba escenificando en el ruedo.
No ofreció mejor aspecto Leandro, un torero de buenas maneras, pero frágil y de escaso poderío. Su primero, huidizo y rajado, metía la cabeza por el pitón izquierdo, y el torero le robó un par de naturales que supieron a muy poco. Ese toro exigía pelea y Leandro venía en son de paz. Parecía que rompería el quinto, pero no lo hi ieron ni el animal ni el hombre, y todo se desinfló en un plis plas. Precisamente en ese quinto, Morenito de Aranda hizo un quite y dejó una verónica y media que supieron a gloria entre tanto desierto.
Como suele ser lógico, Morenito se contagió del sopor imperante, y, después de una labor animosa al muy soso tercero, lo mató de un bajonazo descarado de los que dejan huella. Recibió al sexto con una jaleadas y mentirosas verónicas, echando la pierna atrás en cada lance, y no hubo más. Tampoco ayudó el toro, que embestía sin recorrido y con la cara por las nubes, y no es Morenito torero para responder con una gesta.
Pero en ese sexto hubo un picador de categoría, Héctor Piña, que paró con maestría una embestida fiera y cargada de genio, y aunque acabó en el suelo, dejó un puyazo en todo lo alto. Momentos después, Luis Carlos Aranda volvió a dejar nota de su clase y colocó un buen par de banderillas. Seis toros, seis silencios. Al final, lo que son las cosas, las más listas fueron las dos señoras que decidieron tomar las de Villadiego a tenor del curso de los acontecimientos. Y pensarán que para eso sirve el inglés: para que no te dejen salir de la plaza por no aguantar un pestiño. Bye…
OVACION: Magnífica la labor del picador Héctor Piña ante el sexto de la
tarde, y su compañero Luis Carlos Aranda con las banderillas.

Hablan los protagonistas:

Diego Urdiales manifestaba al término de su primera actuación a los micrófonos de nuestros compañeros de Canal Plus Toros: "El toro no ha tenido ninguna clase, parecía que venía para adelante y luego venía dormido. Estaba a la defensiva, con nobleza pero sin querer ir para adelante. Cuando echa las manos por delante y no quiere no puede llegar a al gente. Lo he matado bien". Tras pasaportar al cuarto, manifestaba: "Es increíble, la ganadería está embistiendo, pero este ha sido sin entrega, todo mentira. No se empleó en toda la lidia, no se ha dejado picar, y lo tenía todo dentro"

Leandro, por otro lado, expresaba al acabar con el segundo: "Con la izquierda se la he dejado muerta y no aguantó. La tomaba a regañadientes. Él venía muy suelto, por dentro y había veces que arrollaba. He tratado de abandonarme. Los toros piden los medios y el viento está molestando". Más tarde, tras enfrentarse al quinto, decía: "Se ha apagado mucho en la lidia, pero tenía la esperanza de que sirviera. Si aquí no repiten es muy complicado. Estás ahí delante y sabes que lo que tienes ahí no sirve. Se ha venido muy abajo".

Morenito, por su parte, afirmaba al lidiar a su primero: "Se me fue la mano muy abajo. Dejándosela puesta le costaba, mi actitud ha sido buena".
Fuente: Aplausos.