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jueves, 19 de abril de 2012

SEVILLA-LA MAESTRANZA. FERIA ABRIL 2012. Video y crónica del festejo del 18/04.



SÉPTIMO FESTEJO DE LA FERIA DE ABRIL

¡Qué dolor de toreros…!

Alguien debe explicarle a Esaú Fernández antes de que sea tarde que el toreo es ceñimiento

 Sevilla 18 ABR 2012 - WWW.ELPAIS.COM

Antonio Nazaré durante la faena de su segundo toro al que cortó una oreja. / JULIÁN ROJAS
¡Qué dolor de corrida triunfal que pudo ser y se esfumó por las rendijas del triunfalismo…! ¡Qué dolor de toreros, que han dejado volar para siempre una oportunidad de oro que la vida les presentó como un manjar exquisito…! ¡Qué pena de toros, que ofrecieron lo mejor que tenían y nadie se deleitó con ello…! ¡Qué pena de Maestranza, otrora sabia, incapaz de distinguir entre el toreo de calidad y la bisutería barata…!
Enhorabuena al ganadero. Entre comillas, pero enhorabuena. Su corrida estuvo bien presentada y derrochó nobleza y calidad a borbotones. Las comillas se las ganó porque todos mansearon en los caballos y flojearon en demasía. Pero fue una excelsa corrida moderna, con codicia, bondad y recorrido en la muleta para que un necesitado de gloria tocara con los dedos su sueño.
Pero, no. Ni Cortés, que tuvo entre sus manos al mejor de la tarde, el primero, ni Nazaré, ni Fernández estuvieron, ni mucho menos, a la altura que exigían sus muy bondadosos oponentes. Hubo dos orejas, pero de mentira. No las merecieron por su conformismo, por su toreo insulso y, sobre todo, porque sus toros eran de líos gordos.

YMBRO/CORTÉS, NAZARÉ, FERNÁNDEZ

Toros de Fuente Ymbro, bien presentados, mansos, blandos, muy nobles y con clase.
Salvador Cortés: estocada (ovación); dos pinchazos y media atravesada (silencio).Antonio Nazaré: estocada baja (silencio); media atravesada (oreja). Resultó herido leve en la región gemelar de la pierna derecha. Esaú Fernández:estocada (silencio); estocada baja (oreja).
Plaza de la Maestranza. 18 de abril. Séptimo festejo. Media entrada.
Salvador Cortés no tiene perdón. O, quizá, sí; a quien da lo que tiene no se le puede exigir más. Le tocó en primer lugar un bombón con un cortijo en cada pitón, y se quedó con la hipoteca del piso. Citó a Jopeo de lejos desde la boca de riego; acudió el animal al trote codicioso y al encuentro le faltó destello y pellizco. Y se sucedieron las tandas por ambas manos —incansable el toro en su nobleza— y, a excepción de unos naturales templados, todo sonó como hueco y diluido, sin gracia, sin intensidad, sin emoción. Torear no es dar pases; es cargar la suerte, ligar los muletazos y llevar al toro embebido en los vuelos del engaño. Justo lo que no hizo Cortés, vamos. Después del fiasco, salió muy desmotivado ante el cuarto, otro noble animal, que lo desbordó completamente, y se mostró sin ideas y con poco sitio. En fin, que hay toros que descubren a los toreros; a unos, para bien, y a otros..., como a Salvador Cortés.
El segundo no cuenta porque se lesionó en el caballo y no podía embestir a pesar de su buena intención. Pero el quinto, un pavo con dos largos y muy respetables pitones astifinos, puso el triunfo en bandeja a Nazaré, que tuvo el ánimo cogido con alfileres. Muy conformista con el capote, como deseando quitarse de en medio con rapidez, y acelerado y con escaso compromiso en la muleta. Una tanda cortísima de buenos naturales y se acabó.
Y alguien debe explicarle a Esaú Fernández antes de que sea tarde que el toreo es ceñimiento y hondura. Tuvo el valor de esperar a su lote de rodillas en la puerta de toriles, pero todo lo echó por tierra con un toreo despegado, con la muleta retrasada, y siempre fuera de cacho. ¿Qué por qué se concedieron las orejas? Porque la fiesta naufraga. Así de claro.

martes, 17 de abril de 2012

SEVILLA-LA MAESTRANZA. FERIA DE ABRIL 2012, Video y crónica 16/04/ Bolivar, Cortés y Adame.



El diestro Joselito Adame ha sido el triunfador de la tarde al cortar una oreja al sexto toro del Conde de la Maza. El torero mexicano ha hecho lo mejor de la tarde tanto con el capote y la muleta, acaparando la atención del público de la Maestranza. El colombiano Luis Bolívar y el sevillano Salvador Cortés se fueron de vacío.








FERIA DE ABRIL

Vocación de triunfo

Adame dibujó una preciosa tanda de muletazos henchidos de sabor



Debe ser la vocación, sin duda, lo que sostiene el ánimo de estos toreros que se juegan literalmente su futuro en tardes como la de ayer y ante toros insufribles como los del Conde de la Maza. Debe ser la fe en sí mismos, la necesidad imperiosa del triunfo, la carta a doble o nada ante el espejo de sus propias vidas. Si no es así, no es posible entender la disposición, el espíritu indomable y el esfuerzo que derrochan para sacar agua de ese pozo sin fondo que es la ausencia de bravura y de raza. No debe ser nada fácil jugarse los muslos a sabiendas de la dificultad que entraña un triunfo que se presume difícil y lejano.
Pero así son estos toreros. Por eso, aunque no se vislumbre ese éxito de clamor que todos desean, son capaces de trasladar la emoción del valor a los tendidos y ganarse el respeto y el honor que merecen quienes de verdad ponen la vida sobre el tapete para ganar la gloria.

DE LA MAZA / BOLÍVAR, CORTÉS, ADAME

Toros del Conde de la Maza, bien presentados, muy mansos, blandos, descastados y sin clase.
Luis Bolívar: pinchazo y estocada (silencio); estocada (ovación).
Salvador Cortés: media baja y tendida (ovación); pinchazo (silencio).
Joselito Adame: estocada que asoma (ovación); estocada (oreja).
Plaza de la Maestranza. 16 de abril. Quinto festejo de abono. Media entrada.
Ahí está el caso de Luis Bolívar, a quien su primero, un toro negado para la embestida, le puso los astifinos pitones en su mismo cuello al segundo muletazo por bajo. Y ni se inmutó el torero. Y ante el cuarto, otro manso complicado, que acudía al cite con dificultad extrema, lo exprimió a base de un toreo acelerado y poco asentado, porque así lo exigían los defectos del toro, pero cuajado de voluntad de ganarle la partida a su oponente. Fue la suya una labor de menos a más, no artística, pero sí emotiva. Obligó al toro a embestir y a la banda a arrancarse con un pasodoble, y se ganó el favor del público. Casi nada… Su gran mérito es que estuvo muy por encima de su complicado oponente. Y llegada la hora de matar se encunó con toda la fe de la que le era posible y dejó una magnífica estocada, -quizá un pelín caída- que corroboró su plena vocación de triunfo.
Caso similar es el de Joselito Adame, un mexicano que ayer se presentaba en la Maestranza. Para que el cuerpo le fuera entrando en caja le tocó, en primer lugar, uno de los toros más mansos que uno imaginarse pueda. Huyó despavorido de capotes y caballos y llegó a la muleta agotado de tanta cobardía. Aun así, Adame se plantó, lo enganchó con la mano derecha y dibujó una preciosa tanda de muletazos henchidos de sabor. Ahí acabó todo porque el animal se despanzurró en la arena. Mató mal porque el estoque asomó por los costillares y, a pesar de ello, salió a saludar. Y eso no está bien, ni en México ni aquí. Aprovechó, después, la muy escasa nobleza del sexto con un elegante quite por lopecinas, unos estatuarios solemnes, una tanda de naturales hondos y unos derechazos de buen trazo. La oreja resultó excesiva, pero no la disposición para el triunfo.
Y Salvador Cortés quedó inédito. Vocación le sobra, al igual que alivio y toscas maneras. Dio muchos pases, pero faltó mando, temple, colocación y buen gusto. Su lote tampoco valía nada, pero esa fue la impresión que quedó en la plaza

PARA VER EL VIDEO RESUMEN PINCHE AQUÍ: http://canalplus.es/toros/videos/feria-de-abril/
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miércoles, 22 de abril de 2009

SEVILLA-LA MAESTRANZA. Crónica de la corrida celebraa el martes 22 de abril, 5ª de abono. "Oreja con alfileres en tarde de duermevela"



Reproducimos la crónica de D. Carlos Crivell de la corrida de toros celebrada ayr en Sevilla, martes 22 de abril, quinta del abono de Feria de Abril, en la que el diestro Salvador Cortés fue obsequiado con una oreja, de todo punto inmerecida, en una tarde de algunos sobresaltos.


La crónica:

"Oreja con alfileres en tarde de duermevela"

Embistió el toro que tenía que embestir, aunque el segundo de la suelta mereció mejor suerte. El precioso y «saleroso» tercer toro, perfecto de hechuras, acucharado de cuerna, bajo de agujas, fue un buen toro. Cumplió en el caballo y llegó con movilidad suave a la muleta. Salvador Cortés le cortó una de las dos orejas, sobre todo por una tanda con la derecha al final de su labor y la estocada.
Salvador Cortés sólo fue contratado para una corrida en la Feria, algo que parece poco para quien ha abierto dos veces la Puerta del Príncipe. Algún espada que no ha pasado por debajo ni de paisano torea todos los años en puesto de figura. Cortés protestó en los medios. Tenía que justificarse con la de Palha. Lo ha hecho a medias.
Recibió con buenos lances al toro Saleroso. Cumplió el de Palha en dos puyazos en los que fue mal picado, para no perder la costumbre. Luis Mariscal colocó dos pares enormes, especialmente el primero. El toro cantaba su clase en cada arrancada. La faena comenzó mal con un desarme. Las primeras tandas con la izquierda fueron insuficientes y los enganchones se hicieron presentes. Con toques muy fuertes pudo ligar alguna tanda con la zurda. Parecía todo evaporado cuando encontró el temple en tres tandas con la derecha con mención especial para la primera. La música, el aliento del paisanaje y una estocada perfecta le permitieron cortar una oreja algo discutible.
Hay que alegrarse de este triunfo porque Cortés no ha sido anunciado con justicia. Sería maravilloso que le sirviera mucho para el resto de la temporada. Pero para que así suceda hay que estar mejor de lo que estuvo en el sexto.
Ese sexto fue un toro sosito, noblón y aburrido. Salvador volvió a pelearse con el temple en una labor cansina y simplemente cumplidora. Alguno dijo que ahora devolvía la oreja anterior. No; no es justo llegar a semejante afirmación. Lo que no debe olvidar Salvador es que en su situación hay que morder en cada toro como si fuera el decisivo de su vida torera. Y eso no pasó en el sexto.
Del resto de la corrida de Palha, pocas cosas quedaron en el recuerdo. Se picó muy mal – lo del quinto fue para mandar al picador al paro –, pero los toros flojearon, mansearon y aburrieron por sosos y descastados.
El segundo metió bien la cara en los capotes de los banderilleros. Su matador, Sergio Aguilar, había sufrido una cogida estremecedora en un quite al primero. La chaquetilla quedó destrozada y el ánimo del torero, por los suelos. Ese toro tenía otra faena con más distancia y mayor lucidez. Muy mal situado, siempre queriendo acortar las distancias, Sergio Aguilar no cuajó al toro, que durante su trasteo volvió a levantarle los pies del suelo. Con el quinto, al que el piquero machacó de forma alevosa, se durmió dando pases insulsos. Además, dio un mitin con la espada.El Fundi recibió la tarjeta de visita del primero en forma de derrote al rostro cuando el torero estaba en el burladero. Fue un toro rajado y violento. Con el cuarto, otro astado aplomado sin raza, el veterano espada exhibió su oficio, aunque fue una faena que aburrió a toda la plaza.
La realidad es que la Maestranza sólo despertó algo en el tercero. Los de Palha llevaron al tendido a una apacible duermevela que llegó casi a la profunda somnolencia. Lo que se espera de Palha es otra cosa. El banderillero Luis Mariscal animó la tarde con sus pares. El final fue tristón. Casi nadie recordaba nada de la corrida. Algunos incluso se pregunataba cómo había sido posible que se cortara una oreja con lo que se había aburrido en el tendido.