Mostrando entradas con la etiqueta entrevista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta entrevista. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de febrero de 2012

El Juli: «Los toreros no queremos ser marionetas»

Reproducimos la interesante entrevista que aparece en ABC, realizada por Rosario Pérez, el 9/02/2012. 

—Las crónicas hablaban de un Juli que toreó en la Monumental mexicana como si estuviese en juego su carrera. ¿Salió más espoleado allá por el «ninguneo» que a veces ha sentido acá?


—El verdadero motivo de ser torero es vivir cada tarde como si fuera la última. Me jugué la vida con un difícil lote y corté cuatro orejas. Estoy feliz.

—¿Le dolía la «herida» fresca de su ausencia en Valencia?


—Eso duele muchísimo. Si no toreo en Fallas es porque, después de llegar a un acuerdo televisivo, no me han llamado. Es incongruente que en los carteles no se refleje lo que ocurre en los ruedos, caso de Perera.

—No se entiende que todo el G-10 cobre derechos de imagen (279.000 euros) y solo toreen cinco figuras.


—Explico: se vendieron los derechos de diez toreros. El empresario es el que ha decidido no anunciar a todos; será porque le compense...

—En esta guerra pierden la afición y el que se queda en casa sin torear.


—No cabe duda de que quedarse fuera de Valencia es muy negativo, tanto artística como económicamente.


—En medio de tanto comunicado, la opinión pública no tiene claro qué persiguen exactamente las figuras.


—El mensaje rotundo que quiero transmitir es que los toreros que se agrupan en el llamado G-10 no están en absoluto en contra de la televisión. Todo lo contrario: estamos muy agradecidos a las cadenas que han apostado por los toros, pero también consideramos fundamental la televisión en abierto y no un monopolio. No es lícito que se mercadee con la imagen del que se juega la vida. Los dueños de esa imagen deberíamos ser nosotros. Ahora somos marionetas, y queremos dejar de serlo.


—Algunos piensan que el G-10 quiere «rebañar» el pastel televisivo.


—Eso no es así, aunque sabemos que antes de negociar ya se creó un ambiente hostil. El plan primero era para todo el escalafón, establecer unos mínimos para los que tienen una situación más difícil. Pero no se ha podido llevar a cabo por presiones empresariales hacia algunos toreros. Pedimos algo beneficioso para la Fiesta: mayor cobertura, llegar a todo el mundo.


—La moneda también será un as de oro en esta batalla televisiva.


—Lo económico no es lo más importante. Para nada. Es más, parte de los ingresos los destinaremos a una fundación en pro de la Fiesta. Ahora mismo no tenemos voz ni voto. Evidentemente, consideramos justo un reparto más equitativo. Pero estamos dispuestos a sacrificarnos en la medida en que sea necesario. Por ejemplo, queremos que vuelvan las corridas a TVE para que se vean hasta en el último rincón de España y, si el ente no tuviese dinero, puede llegarse a un acuerdo de otros modos, como ofreciendo información en los telediarios, aspecto fundamental en esta pelea.


—Las empresas se quejan de la situación, sobre todo, en tiempos de crisis.


—Nuestra medida no es abusiva. Lo que sucede es que en ese reparto antes se beneficiaba más la empresa que el torero, que es el que capta la atención.


—¿Lucha de poderes?


—Si no hubiese televisión, casi todo el G-10 estaría en Fallas. Pero si no toreas con televisión, no estás en las ferias. Claro que, incluso alcanzando un acuerdo, algunos nos hemos quedado fuera. Se ha tomado ese camino como una medida de fuerza.


—¿La independencia tiene un precio?


—Me siento muy orgulloso de ser independiente y de pagar el precio que sea por ser dueño de mi carrera y no estar al servicio de nadie ni de ningún sistema.


—Si el pacto del G-10 es uno para todos y todos para uno, ¿hubiese preferido que, como medida de presión, sus compañeros rechazasen actuar si no se contaba con los ausentes?


—Es muy honesto no interferir en la contratación artística de unos y otros. Deben torear los que se lo hayan ganado en el ruedo, no porque te apodere o no alguien independiente. Es más, a veces entre nosotros existe la competencia de querer las mismas fechas.


—¿Se ve más dentro o fuera de Sevilla?


—Hasta que no me llamen no lo sabré. Pero lo de Valencia es un poco indicativo del camino que se puede seguir...


—Las negociaciones resultan chocantes: el apoderado no puede firmar un contrato con una empresa porque está a expensas de All Sports Media...


—Siempre tuvimos claro que había que separarlo: el apoderado tiene la potestad de negociar el valor artístico; la televisión es aparte.


—¿Han medido la posibles consecuencias con esta economía zaina?


—El dinero de la tele es algo externo y no debería perjudicar. Yo no he pedido a nadie que suba mis honorarios.


—El río de la rumorología trae seis toros el Dos de Mayo en Madrid...


—Es un bulo total. No ha habido ningún contacto. Tengo clarísimo que, aunque se tomen represalias con ciertos toreros por ser independientes, eso no me llevará a tomar decisiones incongruentes. Sigo mi carrera totalmente tranquilo y reivindicando libertad y respeto para los toreros actuales y los futuros.





miércoles, 1 de febrero de 2012

“Cultura podría estructurar los toros como un órgano parecido al Consejo Superior de Deportes”


Entrevista con Juan Manuel Albendea

Presidente de la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados
Fuente: elpais.com/Paz Domingo.

En el instante en el que Juan Manuel Albendea fue nombrado presidente de la Comisión de Cultura del Congreso gran parte del estamento taurino no disimulaba su satisfacción, pues es bien conocida la afición a los toros del diputado del Partido Popular por Sevilla. Nacido en 1937, este abogado, dedicado profesionalmente al mundo financiero, se ha convertido en uno de los pocos políticos que han realizado preguntas e interpelaciones sobre la fiesta de los toros en la Cámara durante las últimas cinco legislaturas. A él se le debe la proposición no de ley que dio lugar a la aprobación del traspaso de competencias en materia taurina del Ministerio de Interior al de Cultura, aunque reconoce que “está todo por hacer”. Albendea propone iniciativas para el fomento de los espectáculos taurinos como la bajada del precio de las entradas y las reducciones fiscales, a pesar de que “no es este momento de crisis el adecuado”. Reprocha a los toreros sus actuales reivindicaciones en derechos de imagen, cuando de lo que se trata es “de hacer un esfuerzo en el sector, renunciando incluso a ciertos privilegios”, y propone hacer las cosas bien desde el principio, con la posible creación de un organismo con rango institucional parecido al Consejo Superior de Deportes.



Este aficionado, y abonado en la Maestranza desde hace más de 33 años, ha sido cronista y crítico taurino en diferentes diarios –entre los cuales se encuentra EL PAÍS– con el seudónimo de Gonzalo Argote, y ha publicado varios libros de temática taurina. El último, Desde la Maestranza, premiado por el Círculo Bienvenida. Pertenece a la Asociación Taurina Parlamentaria y al Patronato de la Fundación de Estudios Taurinos de Sevilla.


La entrevista:


¿Qué puede hacer el Partido Popular por los toros?



El Partido Popular ya pone de relieve en su programa electoral que está decidido al apoyo de la fiesta de los toros. Y está claro que puede hacerlo a través de las instituciones en las que gobierna. Naturalmente, la principal es el Gobierno de España, pero también tiene muchas diputaciones, ayuntamientos, comunidades autónomas. Además, me consta que existen movimientos para declarar la fiesta de los toros bien de interés cultural en diferentes ciudades, a los cuales se debe añadir las propuestas que se realizarán ante la Unesco para que se pueda reconocer la tauromaquia como patrimonio cultural inmaterial. Hay una predisposición muy buena para promover el fomento de la fiesta, y ahora mismo, el principal responsable, quien tiene las competencias, es el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Hay que esperar –el próximo día 2 de febrero– la comparecencia del ministro José Ignacio Wert en la Comisión de Cultura, que con seguridad va a hacer una declaración en este sentido.



Juan Manuel Albendea from María Domingo

¿Con qué iniciativas se puede fomentar la fiesta?



A la fiesta de los toros se puede apoyar de muchas maneras. En mi opinión, uno de los temas importantes es tratar de reducir el precio de las entradas. Soy partidario de la reducción del IVA en los espectáculos taurinos, pues no tiene sentido que tributen al 18% y, sin embargo, los del cine y el teatro, al 8%. Comprendo que este momento es malo para hablar de reducir impuestos, pero cuando pase la crisis habrá que poner los toros al mismo nivel fiscal y artístico que el resto. En otro sentido, muchas diputaciones son propietarias de las plazas, como sucede en la Comunidad de Madrid, y a la hora de adjudicar la explotación a un empresario es muy importante que no se tenga tanto en cuenta quién le ofrece más dinero, sino quién le ofrece mejores carteles y entradas más baratas. El problema crucial está en la capacidad de aficionar a la juventud, de lo contrario, la fiesta se extingue. Con aficionados de mi edad no se mantiene.
Mucho tiene que ver la televisión con la promoción del espectáculo, que es el medio para que la gente que no puede ir a la plaza de toros por razones económicas o de movilidad se pueda aficionar. Lógicamente, los toreros, ganaderos y empresarios tienen que ponerse de acuerdo sobre las reivindicaciones. No pueden ser muy exigentes sobre los derechos de imagen en la actual crisis económica y deben posponerlos a momentos de normalidad.


Ha sido nombrado hace unos días presidente de la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados –y ha supuesto un alivio en el mundo taurino–, pues es bien reconocida su condición de gran aficionado. ¿Qué asuntos taurinos deberá afrontar la Comisión de Cultura?


Me parece una exageración que suponga un alivio, como dice. Al respecto, mi tarea desde la presidencia de la Comisión supone conseguir convencer al Gobierno, al ministro y al actual secretario de Estado de que hay que apoyar la fiesta de los toros. Insistiré con el tema de la televisión y las retransmisiones en la comisión pertinente, aunque no pertenezca a ella. Es necesario que el ente público vuelva a retransmitir corridas de toros y a dar información de los espectáculos taurinos, pues lleva siete años sin hacerlo. Por tanto, no es razonable que nos pongan hasta los entrenamientos de fútbol y no se difunda ni un trocito de una faena de Morante –o de cualquier otro torero– para que la gente aprecie el arte que esto significa.


En la anterior legislatura defendió que las potestades administrativas relacionadas con espectáculos taurinos fueran atribuidas al Ministerio de Cultura. El traspaso de competencias se acordó, se aprobó y se publicó, pero ¿se ha dado algún paso para concretar cómo se debe realizar? Y, ¿qué rango institucional debería tener dentro del organigrama ministerial?


En la anterior legislatura hice una proposición no de ley para que se traspasasen las competencias taurinas de Interior a Cultura. Y se aprobó. Actualmente, todavía no se ha dado un paso. El nombramiento del ministro se ha producido hace un mes y espero que en la comparecencia de la comisión diga qué piensa hacer. Tenga por seguro que estaré muy pendiente –tanto del ministro como del secretario de Estado de Cultura, el responsable directo de que esto funcione– para que, efectivamente, haya protección a la fiesta de los toros. Tenemos que estar convencidos que es un arte. Está clarísimo. La prueba es que a los toreros se les ha concedido la medalla de las Bellas Artes por los Gobiernos de distinto signo político y, por tanto, están reconociéndolo en cierta medida.


Dentro del Ministerio podría crearse un órgano parecido al Consejo Superior de Deportes. Es cierto que las competencias taurinas están transferidas a las comunidades autónomas, pero desde el Gobierno central se pueden hacer muchas cosas, y más ahora, si se tiene en cuenta el delicado estado de la fiesta.


Sin embargo, los miembros del estamento taurino, en particular, y los aficionados, en general, no se aclaran con esto del traspaso de competencias ministeriales. No lo tienen claro. Unos dudan si esta medida tiene el respaldo institucional que dicen necesitar (como beneficios fiscales), y los otros, que es un puro capricho de las figuras del toreo para sortear la ya escasa persecución del fraude en la fiesta. ¿A quién hay que tranquilizar?


No tiene nada que ver con el fraude ni con los toreros. Me parece razonable que pertenezca al Ministerio de Cultura, y los toros están lógicamente donde deben estar, porque es un arte. Lo que tienen que hacer todos los responsables es la colaboración con el Ministerio para facilitar las cosas. Insisto, no parece que sea el momento adecuado, de crisis gravísima, para que los profesionales planteen el cobro de los derechos de imagen.


¿La reducción del IVA al 8% en los espectáculos taurinos no restará argumentos para la protección de la fiesta? Si el Estado ingresa menos, lógicamente, su posibilidad de futuro se defenderá peor.


No creo que el tema de la defensa de los toros tenga que ver con los ingresos. Además, está el de las subvenciones, que aún no se ha tratado en esta conversación. En contra de lo que dicen algunos, los toros no tienen ninguna subvención por parte de la Administración Central. Es un tema que en su día –cuando no haya crisis– habrá que abordarlo. ¿Por qué al cine hay que protegerlo más? No tiene sentido. Igual, lo conveniente es que ninguno reciba subvenciones, y que cada uno se arregle como pueda.


¿Puede explicar por qué es necesario ofrecer desde las más altas instituciones políticas y sociales este blindaje a la fiesta? ¿No se correría el riesgo con esta protección de que se convirtiera en un espectáculo parecido a un museo o un parque temático?

Si se mantienen las subvenciones, se deben dar a todo el mundo. Si no, pues que las retiren a todo el mundo y que cada uno aguante su vela. Esta es mi tesis. No soy partidario de las subvenciones a las artes. El tema fiscal es distinto.


El plazo para la recogida de firmas para presentar en el Congreso de los Diputados una iniciativa legislativa popular (ILP) –que pretendería considerar la fiesta de los toros bien de interés cultural– ha sido ampliado por la Mesa de la Diputación Permanente del Congreso tres meses más, concretamente, hasta el 26 de marzo de este año. Sin embargo, parece una tarea nada fácil conseguir las 500.000 necesarias, y es posible que no se haya reunido el total necesario. ¿A qué cree que se debe esta desgana de los aficionados y espectadores taurinos, si se tiene en cuenta que se pueden contar por cientos de miles los aficionados a los festejos y a las fiestas populares con toros en casi todos los rincones de España? ¿A qué se debe esta desafección?


Posiblemente se deba a que llevamos varios meses sin toros y el asunto esté bastante parado. En segundo lugar, es que mucha gente no está muy enterada. Es un problema de comunicación. Me parece bien la iniciativa, pero para conseguir la protección de la fiesta también se puede ir por otros caminos, aunque resulta muy meritoria para quienes la han organizado.


En los últimos meses han proliferado muchas declaraciones de bien de interés cultural por parte de corporaciones autonómicas, incluso municipales, a las que hay que añadir las abundantes solicitudes de diferentes organismos gubernamentales y agrupaciones taurinas para solicitar a la Unesco la declaración de patrimonio inmaterial. ¿Qué opinión le merece este desconcierto institucional, al mismo tiempo que se prohíben las corridas de toros en Cataluña y se pretende impedir a los menores de 12 años entrar a los festejos en Galicia?


Lo de Galicia todavía no está decidido. Es una proposición no de ley la que insta al Gobierno gallego a prohibir la entrada de los menores de 12 años a los cosos, y me da la impresión que no lo van a conseguir. He hablado varias veces con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, sobre los problemas que eso conllevaría y mi impresión es que el Gobierno no accederá. Por tanto, estimo que no se pondrá en práctica. No entrará en vigor. En definitiva, son los padres los que deciden si deben llevar a los niños a las plazas. Yo disfruto mucho con mis nietos en las corridas de toros, también con sus complejas preguntas. He leído con mucha atención el recurso de inconstitucionalidad sobre la prohibición de las corridas de toros en Cataluña presentado por el Partido Popular en el Tribunal Constitucional y creo que saldrá adelante porque tiene una argumentación jurídica muy sólida.


Quiero puntualizar que en Canarias no están prohibidas las corridas de toros. Lo que hay es una ley de protección de los animales domésticos, pero que no especifica el caso de los toros. Si algún empresario quiere organizar un espectáculo en Las Palmas, por ejemplo, puede hacerlo. Otra cosa es que haya decaído el interés hasta el punto de que no interese acudir a los festejos taurinos.


José Tomás en la última corrida de la Monumental de Barcelona en septiembre de 2011.Fotografía de Tejederas

Desde este estado de decadencia en que está inmerso el mundo de los toros, ¿en qué momento se ha abandonado la lucha contra el fraude, tan importante para garantizar la credibilidad del espectáculo?



¿Se refiere al afeitado?


¿No hay una gran manipulación en la cría del ganado de lidia y que afecta a la integridad del espectáculo?


Más que el afeitado, que me parece un tema antiquísimo, me preocupa mucho más la pujanza de los toros, la selección, la crianza, o que las fincas cada vez son más pequeñas, donde los animales hacen poco ejercicio. No creo que haya tanta manipulación de los animales de lidia. Lo que se está transformando es el criterio de los ganaderos en la selección, pues se tiene en cuenta mucho más la pastueñez, es decir, animales que puedan aguantar faenas larguísimas de tiempo y muletazos. Me preocupa que la suerte de varas pueda acabar desapareciendo. El Reglamento de Andalucía habla de dos encuentros, y por tanto, con que el toro tropiece dos veces en el caballo ya tiene cubierto el trámite.


El espectáculo taurino es el único, como tal en el mundo, que está reglamentado desde todos los aspectos técnicos, administrativos y hasta sancionadores. En su opinión, ¿qué medidas urgentes se deberían abordar para poner orden en el desconcierto que provoca la proliferación de regulaciones autonómicas taurinas?


Lo primero es ponerse de acuerdo todas las comunidades autónomas y suprimirlas, pues cada vez parece más necesario que una cuadrilla viaje por las múltiples plazas con un experto jurídico. Con un reglamento nacional es suficiente. Con esto no digo que me quiera cargar las competencias taurinas que tienen transferidas las comunidades autónomas, pero en esta circunstancia en concreto se podría seguir aplicando un reglamento estatal.


Usted ha sido cronista y crítico taurino durante muchos años, además de gran conocedor de las intimidades del estamento de los profesionales relacionados con el mundo de los toros. Incluso, el Círculo Bienvenida le ha premiado por su último libro, ‘Desde la Maestranza’,cuyo galardón recibirá en los próximos días, en el cual recopila una selección de trabajos periodísticos con el seudónimo de Gonzalo Argote. ¿Se atreve a elaborar un juicio sobre el periodismo taurino en estos momentos?


Ahora mismo, el periodismo taurino, desde el punto de vista de la honestidad e integridad, atraviesa un magnífico momento, si lo comparamos con otras épocas de la tauromaquia, sobre todo con las décadas de los cuarenta y cincuenta. Lógicamente, hay unos profesionales mejores y otros peores.


Sí hay un factor que incide mucho en el resultado y es la urgencia para hacer la crónica. El agobio perjudica a la calidad literaria de la crónica, que, por supuesto, no está demás que la tenga.

 

Juan Manuel Albendea from María Domingo

¿Hay posibilidad de futuro para los toros en este siglo XXI?



Creo que sí. En la historia se han vivido momentos muy malos, desde prohibiciones hasta aquella ley que obligaba al descanso dominical en 1903 –que incluía a los toreros–, y menos mal que duró poco. Aunque ahora hay temas que me preocupan mucho. Lo que no puede ser es que un alcalde, aunque sea antitaurino, como es el caso del regidor de Bogotá, tenga potestad para cerrar una plaza de toros. O el caso de Ecuador. Es cierto que la actual crisis económica está incidiendo de manera negativa, pero soy muy optimista y esto debe salir adelante. Se necesita hacer un esfuerzo por parte de los aficionados y de los miembros del sector taurino, aunque para ello se tenga que renunciar –o reducir– a ciertos privilegios o derechos.



sábado, 26 de noviembre de 2011

jueves, 10 de noviembre de 2011

martes, 18 de octubre de 2011

Entrevista a David Mora - Faenas TV



Entrevista ao matador de touros David Moura, realizada horas antes da sua estreia em Portugal, na Praça de Touros de Vila Franca de Xira, Outubro 2011.