Mostrando entradas con la etiqueta cronicas bilbao. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cronicas bilbao. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de agosto de 2011

BILBAO/BILBO. Crónica de la 9ª y última de las Aste Nagusia de 2011, domingo 28 de agosto. VICTORINO / PADILLA, URDIALES, BOLÍVAR

Diego Urdiales, con el primero de su tarde, ayer en Bilbao.- FERNANDO DOMINGO-ALDAMA


BILBAO/BILBO .Plaza de toros de Vista Alegre. Domingo, 28 de agosto. Novena y última de feria.
Más de media entrada.
Toros de Victorino Martín bien presentados, de buen juego excepto el segundo, con peligro.

Juan José Padilla: pinchazo, estocada y descabello (silencio); gran estocada (oreja).
Diego Urdiales: tres pinchazos y estocada (silencio); dos pinchazos -aviso-, estocada (vuelta al ruedo).
Luis Bolívar: estocada desprendida (oreja); -aviso- y media estocada ladeada (silencio).

Reproducimos la crónica que realiza D.Luis Merino para elpais.com, sobre este festejo:
Vibrante Diego Urdiales
 

Poco importan las orejas. Ayer cortaron orejas los diestros Juan José Padilla y Luis Bolívar, y no cortó ninguna Diego Urdiales. Sin embargo, la faena de este a su segundo toro, quinto de la tarde, fue un portentoso derroche de valor y torería. Ante un toro con peligro, que tardeaba, el diestro riojano fue metiéndoselo en la canasta por valor, técnica y arte. Diego Urdiales emocionó al público ya que en su actuación pervivía emoción y verdad. Que otros se queden con la estética mentirosa de algunos o con las vacuidades relamidas de otros. El aficionado de siempre vibra con toreros como Urdiales, de los que hay pocos. Esos toreros portadores del toreo hondo, clásico y, como diría Juan Ramón Jiménez, "clásico, quiere decir eterno".
A no olvidar que a ese toro Urdiales lo recibió con cinco lances y dos medias verónicas buenas. Es más, tres de las verónicas fueron excepcionales, porque las tejió embragetándose, ganando terreno, las manos bajas, pura cadencia y vibración. Como tampoco hay que olvidar que en dos ocasiones estuvo a punto de ser cogido. Tuvo que pechar con el toro de más peligro de la corrida, su segundo. No tenía un pase. Lo lidió con mucha dignidad.
Tanto Juan José Padilla como Luis Bolívar estuvieron por debajo de la calidad dc sus toros. Padilla en su primero ni se enteró. En su segundo empezó vulgarote, para ir dándose cuenta que tenía un buen toro delante. Pero eso aconteció al final de la faena. Mató de una gran estocada. Le concedieron una oreja.
Al colombiano Luis Bolívar le pasó lo contrario. Inició la faena con cuatro tandas solventes con la mano izquierda para perderse en un mar de dudas con la mano diestra. Se ganó una oreja por los naturales iniciales. En el sexto pensó que con una ya le valía. No obstante, el toro pedía faena y, lamentablemente, no se la dieron.
La suma de las dos actuaciones de Diego Urdiales en Bilbao le sitúan como un torero a tener muy en cuenta. No puede faltar en ninguna feria que se precie porque es uno de los toreros con más valor y hondura de cuantos pululan por el planeta de los toros.

domingo, 28 de agosto de 2011

BILBAO/BILBO. Crónica de la 8ª de las Aste Nagusia 2011. PILAR / CID, CASTELLA, MANZANARES

El torero francés Sebastián Castella, ayer ante su segundo toro de la tarde.- FERNANDO DOMINGO-ALDAMA


BILBAO/BILBO. Plaza de Toros de Vista Alegre. 27 de agosto. Octava de feria. Tres cuartos de entrada.
Toros de El Pilar: de buen juego, buena presencia, con fuerza. Fue devuelto el tercero.

El Cid: estocada defectuosa -aviso- (oreja); estocada atravesada (saludos).
Sebastián Castella: estocada -aviso- (petición de oreja); bajonazo -aviso-; bajonazo -aviso- y bajonazo (silencio).
José Mari Manzanares: casi entera y decabello -aviso- (ovación); pinchazo -aviso- media estocada y descabello (ovación).
Reproducimos la relevante crónica que realiza D. José Luis Merino, sobre este festejo, para elpais.com:

Toros mejor que toreros


Los toros de El Pilar estuvieron por encima de los toreros. El tercero fue devuelto por inválido. Salió el sobrero con 683 kilos. Los seis restantes sacaron mucha fuerza. Derribaron a los caballos. Alguno de ellos murió con la boca cerrada, les pegaron muy fuerte en varas. El primero fue un buen toro. Los toreros pudieron cortarles las orejas a todos ellos salvo al complicado quinto.

De los toreros, El Cid tuvo la suerte de cobrar una oreja, concedida sin merecer. El presidente estuvo obsequioso. En el cuarto puso más verdad que en el primero. Estuvo valiente. Trató de cumplir el expediente. El francés Sebastián Castella ya no encandila a las masas. Esa frialdad que prologaba un valor a prueba de neutrones, ya no lo es tanto. Toda la faena en su primero fue aparentona, mas pródiga en el toreo perfilero. A veces ligaba los pases, y otras veces echaba el paso atrás. En su segundo, un toro que no valía, estuvo voluntarioso, sin más. Valiente, sí pero no demasiado.
Y el esperado José María Manzanares desplegó una estética mentirosa. Cierto que a veces impostaba pases muy templados y desmayados. En esa tesitura prima más la estética, el cimbreo armonioso de la cintura-torso-piernas, que lo que el toreo profundo pide. O sea, cargar la suerte, torear ajustado, ceñido, realizar los pases con las manos bajas, porque en esas manos bajas vive la hondura, es decir, la emoción y la verdad del toreo. De ahí que se hable de la verdad mentirosa. En su segundo, sexto de la corrida, puso de relieve otra vez el toreo de la estética mentirosa. Toreo despegado, sin cruzarse y de vez en cuando salía un muletazo de cierta entidad. Dejó en el coso bilbaíno un circular rematado por un buen trincherazo.
Para que la tarde no tuviera la altura debida, el público demostró poco buen gusto porque le dio por dar olés a unos areneros que estuvieron recogiendo los excrementos que habían dejado los cabestros al devolver el tercer toro a los corrales. A cada paletada recogida, el público les jaleaba y aplaudía. En ese momento a los aficionados que hay en Vista Alegre imagino que les llegaría al rostro una vergüenza como jamás habrán pasado en sus tiempos de aficionados.
Hay que destacar muy especialmente dos pares de banderillas de Curro Javier de la cuadrilla de José Mari Manzanares, que fueron todo un primor. Realizó la suerte con las manos arriba reuniéndose perfectamente. Todo un modelo para que los banderilleros se espejeen en esos dos pares.
Quedan al recuerdo la presencia y los pitones de una aceptable corrida de El Pilar.






jueves, 25 de agosto de 2011

BILBAO/BILBO.´Crónica de la 5ª de las Corridas Generales 2011. Toros de Jandilla/El Juli, Talavante,Fortes.

El Juli mata a su primer toro ayer en Vista Alegre.- FERNANDO DOMINGO-ALDAMA



BILBAO/BILBO. Plaza de Toros de Vista Alegre. 24 de agosto. Quinta de feria. Tres cuartos de entrada.

Toros de Jandilla, con cabezas astifinísimas, juego aceptable, salvo el cuarto, que tenía peligro. El Juli: pinchazo y estocada desprendida (aplausos); estocada desprendida y descabello (aplausos y algunos pitos). Alejandro Talavante: pinchazo y estocada desprendida -aviso- (silencio); estocada -aviso-, -segundo aviso- y descabello (ovación). Saúl Jiménez Fortes: dos pinchazos, estocada defectuosa y tres descabellos -aviso- (aplausos); estocada (ovación).

Reproducimos la crónica que realiza, sobre este festejo, D. José Luis Merino para elpais.com:
Tres reyes de la vulgaridad


Todo lo contrario al día anterior, ayer la fiesta de los toros ofreció su cara más mediocre. Un fraude en toda regla. Anunciaron la alternativa de un muchacho malagueño que está muy verde para tomarla en Bilbao. Lo demostró con creces, aunque puso viva voluntad, sobre todo en el último de la tarde. Pero eso no es lo más punible. Lo realmente deplorable estuvo en el cuerpo de dos toreros, llamados figuras, como son El Juli y Alejandro Talavante.
El Juli puso de relieve que no quería saber nada de la corrida. Lo dejaba para el día siguiente, o sea, para hoy, que torea con Ponce y Pereda. Ayer solo quiso cobrar. En la faena de ese toro repartió mantazos, abusó del pico afincándose en la vulgaridad total. En su segundo perdió pasos en todo momento. El toro echaba la cara arriba, y el torero no podía dominarlo. No se pedía que se luciera. Se pedía que lo dominara.
Alejandro Talavante, del que decían los palmeros profesionales que estaba en un momento dulce, en sus dos faenas demostró cómo no hay que torear. La labor de su primero la hizo a la velocidad de un vendedor de pizzas motorizado. Se lo pasó de lejos. Nada de nada. En su segundo, exhibió algún muletazo de cierta entidad, pero poca. No ligó los pases. Perdía pasos, abusaba del pico, no templaba, no cargaba la suerte. Un fiasco. Y para colmo cuando metió la espada hizo ademanes como que había realizado el volapié del siglo y fue tan poco eficaz ese "volapié del siglo", que el toro tardó en morir y le dieron los dos avisos, y a punto estuvieron de mandarle el toro a los corrales. ¿Creía Talavante que estaba en una plaza de carros? El Alejandro Talavante que venía precedido de una aureola bullente, se quedó en un simple Alejandro Vulgaridad.
Al joven Jiménez Fortes le deseamos la mejor de las suertes en la carrera que ayer inició. Y ya que está en Bilbao, convenía que le regalaran el vídeo de la corrida del día anterior. ¿Se acuerdan? Sí, aquella corrida en la que toreó Morante con otros dos toreros, que tampoco lo hicieron mal.

miércoles, 24 de agosto de 2011

BILBAO/BILBO. Aste Nagusia 2011. Crónica de la 4ª de Feria. Martes 23 de agosto. Cuvillo / Morante, Manzanares, Mora

Morante de la Puebla, en la vuelta al ruedo a hombros.- ALFREDO ALDAI
BILBAO/BILBO.Plaza de toros de Vista Alegre. Martes 23 de agosto. Cuarta de feria.
Tres cuartos de entrada.
Toros de Núñez del Cuvillo: bien presentados, algo justos de fuerza, excelente juego, bajando un poco el último.

Morante de la Puebla: estocada (ovación); -aviso-, estocada (dos orejas y salida a hombros).
José María Manzanares: pinchazo y estocada desprendida (ovación); -aviso-, estocada (oreja).
David Mora: pinchazo, media estocada -aviso- y dos descabellos (ovación); media estocada (ovación).
Reproducimos la crónica que realiza para elpais.com D. José Luis Merino:
Morante, algo más que a hombros

En la corrida de ayer hubo momentos para el recuerdo. De entrada, los toros de Núñez del Cuvillo dieron en general un juego excelente. Algunos fueron de antología.

Las primeras grandes ovaciones de la tarde se iniciaron en el segundo toro, primero de Manzanares, y fueron para un quite ajustadísimo de chicuelinas a cargo de David Mora y dos pares extraordinarios del subalterno de Manzanares, Curro Javier. En ese toro el alicantino empezó a torear con la mano derecha con muy buen son, para ir perdiendo sitio. La faena fue a menos. El torero estuvo por debajo del toro.
Después, David Mora, tras unos buenos lances, construyó una meritoria faena con las dos manos, citando al toro de lejos en cada tanda. Realizó un toreo macizo. Ligó los pases y templó muy bien. De haber matado bien hubiera ganado la primera oreja de la tarde.
¿Y Morante de la Puebla? Morante dio en su primero tres lances con gusto. Con la franela fue dejando cositas sueltas, pero de poco peso. En su segundo, cuarto de la tarde, aquello derivó en otra cosa. Tras unos doblones como si el toro fuera un marrajo, todos creíamos que iba a montar un espectáculo deplorable; sin embargo, de pronto el aire empezó a aromatizarse. Su mano derecha dictaba lecciones magistrales, deliciosos derechazos, trincherazos, molinetes. Tardaba en cambiar de mano pero cuando lo hizo surgieron naturales que eran más bien sobrenaturales o hipernaturales. Trazaba los pases con la suavidad de la mariposa acariciando la frente del pastor mientras duerme (versión Lezama Lima). Una paloma blanca se había instalado en su cintura, mientras sus muñecas de azúcar conseguían que cada muletazo se quedara dormido en el viento. Momentos como los regalados por Morante ayer hace que uno escriba con una cursilería que horas más tarde se arrepentirá. Pero el instante es el instante. Así es la rosa, no la toquéis.
Manzanares en su segundo dejó sobre la arena de Vista Alegre pases con las dos manos de mucho empaque. Esta vez la faena fue de menos a más. Dio tres monumentales derechazos: lentos, arrastrados, de buenísima ejecución. En ese toro Juan José Trujillo puso dos grandes pares de banderillas.
David Mora no quiso irse de vacío. La pena es que le tocó el toro de menos calidad. Tenía peligro y le dio un varetazo. Pero el toledano no se arredró. Siguió en el ruedo hecho un valiente.
Lo de Morante, saliendo a hombros por la puerta grande, queda en la memoria de los aficionados. En aquellos muletazos habitaba la nutricia señal aplacadora de los místicos. Morante: todo primor y toda atildadura.

domingo, 23 de agosto de 2009

BILBAO-ASTE NAGUSIA 2009. Crónica de la corrida de toros de ayer, sábado 22 de agosto.


Toros de Torrestrella: manejables, febles, escasos de fuerza los más.
Matías Tejela: estocada defectuosa (ovación); estocada desprendida (silencio).
Daniel Luque: Estocada desprendida (ovación); dos pinchazos y estocada (silencio).
Rubén Pinar: un pinchazo y estocada (aplausos); -aviso-, media delantera, seis descabellos -aviso- y descabello (silencio).
Plaza de toros de Vista Alegre. Sábado 22 de agosto. Octava de feria. Más de media entrada.


Reproducimos la crónica que realiza para El País D. Jose Luis Merino, sobre la corrida celebrada ayer, sábado 22 de agosto, en Biñbao. Aste Nagusia 2009.

Una más de adocenamiento
Aunque dos de los toreros de ayer son de la ultimísima hornada, parecía que llevaban diez temporadas toreando igual de adocenados como algunas de las falsas figuras del escalafón. Todo principió sabiendo de antemano que tenían como oponentes toros carentes de fuerza.
Daniel Luque desparramó pinturerías por doquier, pero del toreo profundo y del bueno, nada de nada. Realizó una faena a media altura a su primero muy despegado, donde el pico y la vulgaridad vagabundeaban juntos. La poquedad regentó en su segundo toro.
El joven Rubén Pinar mostró más disposición que sus compañeros de terna, sin embargo debió cortar las orejas a sus dos toros, los mejores de la corrida. En su primero toreó para afuera. Tan sólo abonó una serie de derechazos de cierto fuste. Mas no se acopló. O sea, sí pero no. Es su segundo toreó distanciado. Fabricó una faena larga con pases del montón. Alternaba algún pase aseado con otros pases astrosos. Toreo monótono e interminable.
De Matías Tejela, con más años de alternativa, poco que reseñar. Practicó en sus dos toros una labor muleteril estéril, destemplada, abusando del pico, distanciado. Faenas insulsas como dos patatas de madera.
Visto lo visto en lo que va de feria, ¿todavía habrá quien nos quiera hacer creer que Bilbao es una de las plazas más enjundiosas y refulgentes del planeta Tierra? No le hagan reír a Humphrey Bogart, que tiene el labio partido.
Más en serio. La plaza de toros de Bilbao tiene un equivalente dentro del rico lenguaje del español que se le puede llamar "puerto de arrebatacapas", lo cual se anuncia como lugar o casa donde corre el desorden y se dan los riesgos de fraudes y robos. No otra cosa puede entenderse, si tenemos en cuenta que se han corrido unos toros de poca fuerza, que se caían una tarde sí y otra también. El público ha pasado por taquilla pagando para ver toros en condiciones normales. Eso se acerca bastante a un robo de cartera. Se han practicado unas sustituciones de toreros heridos por toreros que no tenían la categoría de aquellos a quienes sustituían.
En eso ha habido fraude. El mano a mano programado para Perera y El Juli podía haberse traducido en un mano a mano entre Morante y El Juli, lo cual estaba en el pensamiento de muchos aficionados. No obstante, no se sabe por qué razones, de manera urgente, con nocturnidad y no sabemos si alevosía, la corrida quedó en un encierro de El Juli matando seis toros. La empresa de la plaza de toros de Bilbao se ha dejado manejar por el criterio de las figuras programando toros del encaste Domecq. Sigue obviando a la ganadera Dolores Aguirre, cuyos toros han triunfado en la última feria de San Fermín llevándose todos los premios. Al no contratar su ganadería se está privando a los aficionados de un encaste que da espectáculo.

viernes, 21 de agosto de 2009

BILBAO. Crónica de la corrida de ayer, jueves 20 de agosto, Aste Nagusia 2009.


Toros del Tajo y de la Reina: encastados, desiguales de presentación.
Enrique Ponce: Pinchazo -aviso-, metisaca y media estocada (ovación); dos pinchazos -aviso- y estocada defectuosa (vuelta al ruedo).
Morante de la Puebla: Media estocada (bronca); dos pinchazos -aviso- y estocada defectuosa (ovación, que no sale a recibir).
El Cid: Dos pinchazos y estocada defectuosa (silencio); estocada (aplausos).
Plaza de Toros de Vista Alegre. Sexta de feria. Cerca del lleno. Se guardó un minuto de silencio por el alma de Juan Ramón Ibarretxe, ex presidente del Club Taurino y colaborador de la SER.


Reproducimos la crónica de D. José LUis Merino sobre l corrida de ayer, jueves 20 de agosto, de Bilbao. Aste Nagusia 2009.

De toros y de aromas

La corrida resultó muy interesante. Se les picó a los toros ayer más que a las cuatro anteriores corridas juntas.

El tercer toro, bajo de trapío una ratita, tomó dos varas largas, pero eso no quitó para que se comiera a El Cid. En su segundo tampoco pudo lucirse. Por lo demás, otros toros también se comportaron con casta y temperamento.
De los toreros, por un lado Enrique Ponce dejó muestras de dominio, técnicas y colocación, además de ciertas dosis aromáticas. Mató mal, por lo que se fue de Bilbao, tal vez su plaza favorita -aquí se le quiere una barbaridad-, sin tocar pelo.
Claro que si hablamos de aromas, pongamos en la página el nombre de Morante de la Puebla. En su primer toro se desinhibió completamente. El público le abroncó con toda la razón. Mas ese público se equivocó pitándole un momento antes de que saliera de los chiqueros su segundo toro...
Y Morante hizo abstracción de la garrulez de esos picadores, para empezar su serial de aromas de las buenas (canela fina).
Primero vino un quite por verónicas suaves y templadas. En la faena el aromaje fue subiendo de tono. Instrumentó derechazos suavísimos, y de allí surgía la lentitud, el temple, la gracia, la dulzura.
No era el Morante de sus mejores tardes. El torero sabía poblar su soledad con aquellos pases, nietos de la espuma torerista de su intimidad. Morante o la doma de la forma.
Quizá Morante sea el único torero de hoy en día capaz de proyectar su alma en una pared muy, muy blanca. Fueron aromas como pájaros azules...

martes, 18 de agosto de 2009

BILBAO. ASTE NAGUSIA 2009. Crónica de la corrida celebrada el lunes 17 de agosto, dentro de las Corridas Generales 2009.


Reproducimos la crónica de D.Juan Miguel Núñez, y la de D.José Luis Merino, realizada par El País , sobre la corrida de ayer, 17 de agosto, de las Aste Nagusia de Bilbao 2009. Esperamos qe tengan con eelo una visión clara de lo que pasó ayer en el coso bilbaino.


Ganado: toros de Hermanos García Jiménez, desiguales y justos de presencia, en el límite también de la raza y de las fuerzas, pero muy toreables salvo primero y tercero.
Julián López ´El Juli´: dos pinchazos, otro hondo y descabello (silencio); y pinchazo y estocada (ovación tras petición insuficiente).
David Fandila ´El Fandi´: media estocada (ovación tras petición insuficiente); y estocada y tres descabellos (ovación).
Iván Fandiño: pinchazo y estocada corta (ovación); y estocada corta y dos descabellos (palmas en la despedida).
Plaza: Bilbao, tuvo tres cuartos de entrada en tarde nublada.
La Crónica:

"Sin las exigencias mínimas"

Se confunde trapío con volumen. Están equivocados los que creen que los kilos asustan. Ayer salió una corrida de toros en el peso de Bilbao, pero que no tiene nada que ver con las exigencias de trapío en plaza de esta categoría.
Corrida de desigual presencia y, algo muy importante, insuficiente en cuanto a esencia. Pues aún considerando que los toros segundo, cuarto, quinto y sexto -con matices entre ellos- sirvieron para el torero, en todos hay que anotar muchas y notables ausencias que restan en el carácter de la bravura.
Ni uno, lo que se dice ni uno solo, llevó un puyazo en condiciones. Y a todo esto, algo también preocupante, el público sin rechistar. Ni una voz en contra de nada.
EN ENTREDICHO Bilbao, que forma junto a Sevilla y Madrid el eje clave de la temporada, queda esta vez en entredicho.
El Juli probó de mil maneras con su primero, paradito, o como mucho embistiendo al paso sin humillar, y de extrema sosería. Algún que otro derrote arriba por la tendencia del animal a defenderse, y voluntad, mucha voluntad por parte del torero. En definitiva, nada en lo artístico.
Con el cuarto hubo más conjunción entre toro y torero. Toro que, sobre todo por el pitón derecho, se desplazó largo y humillado. El Juli, muy suficiente, estructuró faena con todas las de la ley, en un planteamiento lo que se dice de poder a poder, llamándolo de lejos para llevarlo sometido y atrás. Eso en lo fundamental, por los dos pitones. Y en las cercanías gustándose mucho. Lástima del pinchazo que se interpuso a la estocada final, perdiendo ahí el trofeo.
El lote de la tarde fue para El Fandi. Su primero tuvo fijeza y alegría, prontitud y recorrido. Pero El Fandi, qué pena, ya se sabe, cumplió con el capote y anduvo sobrado con las banderillas, mas cuando le tocó ponerse con la muleta, fue incapaz.
Le pegó pases, pero de aquella manera. Muy benévolo el público, no protestó ni uno sólo de los múltiples enganchones sobre todo por el pitón izquierdo, incluso aplaudiendo en los finales de serie. No fue el trasteo a ningún lado, y no hubo pañuelos suficientes para la oreja.
Mucho peor con el quinto, el toro de la tarde, con el que estuvo francamente mal el granadino. Muy mal. Y a todo esto, la condescendencia del público, sin entrar a valorar el buen juego del toro, llegando incluso a tomar partido por la filibustera forma del torero.
No se explica que El Fandi no le cortara las orejas ni a su primero ni a este segundo. A quien se pregunta si acaso fue por el fallo a espadas. Pues no. Fue por el fallo con la muleta. ¡Qué mal toreó El Fandi".
Venía Fandiño se supone que con toda la ilusión del mundo a ocupar la plaza que había dejado vacante Morante de la Puebla, de baja por la cornada de hace diez días en El Puerto de Santa María. Pero no tuvo suerte el torero de Vizcaya, que se había ganado a pulso esta sustitución con el triunfo del día anterior.
FANDIÑO, SIN SUERTE No le acompañó su primero, de medias arrancadas y la cara por arriba. No le faltaron ganas al torero, pero fue un esfuerzo sin recompensa.
En cambio en el sexto fue el propio Fandiño quien no terminó de centrarse. Toro sin fuerzas, pero colaborador. No lo trató bien el torero. Hubo un momento en las postrimerías de faena, en dos series más conjuntadas, que se acercó al triunfo. Pero el fallo con los aceros echó todo al traste. Juan Miguel Núñez.
Los cuentos chinos de Bilbao
Vamos a dejarnos de especulaciones y juegos florales baratos. Eso del gran prestigio de la plaza de toros de Bilbao son cuentos chinos. Esta plaza no le gana a cualquiera de las plazas portátiles montadas por esos mundos en las fiestas patronales. Ayer, sin ir más lejos, se pudo comprobar. La Junta Administrativa es culpable en grado sumo. Contrató una corrida de toros sin fuerza, presuntamente pasados por alguna peluquería de postín. Toros a los que apenas se picó. Se caían continuamente. Carecían de bravura. Echaban la cara arriba, justamente por falta de fuerza y casta.
Esa misma Junta puso al torero de la tierra, Iván Fandiño, como sustituyente a Morante de la Puebla. Es verdad que la Junta no fue culpable de la impericia mostrada por el torero de Orduña. En sus dos toros rayó con la más delicada de las vulgaridades. Sus pases de muleta eran meros chapoteos en el Mare Nostrum o, si se quiere, en la ría de Plencia. Mas es culpable de haberlo contratado para ahorrarse unos cuantos duros. "El tiempo descubrirá lo que encubren los pliegues de la astucia", decía el maestro Shakespeare...
El Juli anduvo como un malísimo muletero en su primero. Pura engañifa, sin dominio y muy distanciado (entre toro y torero cabían un par de boy scout en fila de a dos). En su segundo dibujó algún muletazo decente. Lo demás fue un collar de perlas falsas: tropezones, derechazos a la velocidad de un ferrari, embarullamiento y otros etcéteras.
La actuación de El Fandi se puede contabilizar en pocas palabras. Aparte de una larga cambiada y ciertos lances templados, a su primero, su faena la realizó bajo una carpa imaginaria de vulgaridades. La faena de su segundo pasó por los cuatro puntos cardinales de la plaza. Quiere decirse que dominó menos que un ratón a un tigre de Bengala. Para colmo, sólo pudo lucirse en banderillas en el primer toro, porque en el segundo no pasó de ser un banderillero del montón, él que es un elegido de la naturaleza en el tercio de los palitroques.
Con respecto al pegapasismo que estamos sufriendo desde el inicio de esta feria, convenía advertir que cuantos más pases se dan en las faenas se está quitando valor a cada una de esas faenas. Quienes esa mala práctica del toreo hacen suya están demostrando que no creen en el valor de los muletazos hondos, y es por eso que persiguen la superficialidad de dar cuanto más mejor, según creen, repito. Desconocen que, en algunas de las artes, la belleza y su punto de partida, menos es más.
Frente al fiasco de los toros de los hermanos García Jiménez, en la memoria queda si Morante de la Puebla nos hubiera deleitado con algunas de sus pinceladas duendísticas. Pero soñar es un acto de libertad. José Luis Merino/El País.