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jueves, 16 de mayo de 2013

MADRID-LAS VENTAS. Video y crónica del 15 de mayo. Perera corta la primera oreja de la Feria de San Isidro 2013.




Perera, con un firme valor, corta la primera oreja de la feria

15 Mayo 2013
Madrid.Séptima corrida de feria, con lleno en los tendidos. Seis toros de Alcurrucén, muy bien presentados, muy agresivos de pitones y con finas hechuras. Corrida de juego dispar: noble el primero y encastado el tercero; el resto, desrazados o mansos a la defensiva.

Sebastián Castella: pinchazo y estocada (silencio tras aviso); pinchazo y bajonazo (silencio tras aviso).
Miguel Ángel Perera: estocada (oreja); estocada desprendida y trasera (ovación tras leve petición).
Ángel Teruel, que confirmaba la alternativa: estocada desprendida (gran ovación); media estocada y descabello (silencio).

Saludaron en banderillas Javier Ambel y Joselito Gutiérrez.
La corrida comenzó con 25 minutos de retraso para dar tiempo a acondicionar el ruedo tras las lluvias de la noche y la mañana.


Sebastián Castella
Silencio con un aviso
Silencio con un aviso
Picadores
JOSE MANUEL MORENO “Josele”
JOSE DOBLADO
Banderilleros
JOSE CHACON
JAVIER AMBEL
VICENTE HERRERA

Miguel Ángel Perera
Una oreja
Saludos
Picadores
IGNACIO RODRIGUEZ
FRANCISCO DOBLADO
Banderilleros
JUAN SIERRA
JOSELITO GUTIERREZ
GUILLERMO BARBERO

Ángel Teruel
Saludos
Silencio
Picadores
JUAN FRANCISCO ROMERO
LUIS ALBERTO PARRON
Banderilleros
FERNANDO TELLEZ
JOSE LUIS CARMONA
ALBERTO HERNANDEZ




Miguel Ángel Perera cortó la primera oreja de un torero a pie en la Feria de San Isidro 2013. Lo logró por una faena vibrante en muchos pasajes en los que destacó, sobre todo, con la mano izquierda. La buena estocada rubricó su labor y le dio el trofeo. No anduvo lejos de redondear la tarde con el quinto, pero la faena fue un tanto irregular y la petición de oreja a su término insuficiente. Ángel Teruel confirmó con un noble toro de Alcurrucén al que toreó con temple, gusto y pulcritud. Le faltó un poco de fuelle al de los Lozano y, por tanto, también a la faena. No obstante, dejó una buena imagen. El sexto, deslucido, no le dio opciones. Sebastián Castella se enfrentó a un lote de poca transmisión que hizo que sus esfuerzos no trascendieran.

Ángel Teruel con el toro de su confirmación. demostró buenas maneras.

Cierre de una tanda de Ángel Teruel.

Pocas opciones tuvo Sebastián Castella con su primero.

Miguel Ángel Perera cayó en la cara del tercero al saludarlo con el capote.

El banderillero Joselito Gutiérrez fue arrollado por el tercero.

Miguel Ángel Perera al natural con el toro al que cortó la oreja.

Pase de pecho de Sebastián Castella al cuarto de la tarde.


Cuadrillas
Se desmonteraron los banderilleros Joselito Gutiérrez y Guillermo Barbero, a las órdenes de Miguel Ángel Perera, y Javier Ambel, de la cuadrilla de Sebastian Castella. Aplaudido Fernando Téllez, de la cuadrilla de Ángel Teruel.


La crónica de D. Antonio Lorca para El País sobre este festejo:

FERIA DE SAN ISIDRO »

¡Torerazos!

Miguel Ángel Perera no pudo abrir la puerta grande, pero demostró que un torerazo recuperado

Ángel Teruel tiene maneras toreras, pero pecó de frialdad y falta de ambición


CANAL +

La lidia del tercero de la tarde fue una película de alta tensión protagonizada por un toro fiero y de encastada nobleza -Peladito, de 510 kilos- y dos torerazos, uno de oro, Miguel Ángel Perera, y otro de plata, Joselito Gutiérrez.
El primer susto se lo llevó Perera al recibirlo con el capote; resbaló y cayó en la cara del toro, intentó hacerse el quite con la tela, pero había quedado debajo de su cuerpo. De pronto, se vio con los astifinos pitones en la misma cara y a ellos se agarró con toda su fuerza para salvarse de un posible derrote de dramáticas consecuencias. Afortunadamente, la voltereta no pasó a mayores.

Alcurrucén/Castella, Perera, Teruel
Toros de Alcurrucén, correctos de presentación, mansones y nobles; destacó el tercero; de encastada nobleza. Muy aplomados segundo y cuarto.
Sebastián Castella: pinchazo y estocada (silencio); pinchazo, estocada baja _aviso (silencio).
Miguel Ángel Perera: estocada (oreja); estocada (gran ovación).
Ángel Teruel, que confirmó la alternativa: casi entera (ovación); media estocada y un descabello (silencio).
Plaza de Las Ventas. 15 de mayo. Séptima corrida de feria. Lleno.
Después, llegaría el turno de Joselito Gutiérrez con las banderillas en las manos. Ya había esperado al toro en el primer par, pero en el otro aguantó como un tío la poca acometividad de su oponente, clavó en la misma cara y resultó atropellado y volteado por el empuje del animal. No pasó nada y la plaza se venía abajo al homenajear a un torero valiente.
Llegó, entonces, la hora de la verdad para Perera. En el centro del anillo se encontraron los dos, toro y torero. El animal desafiante, y el torero, con la cara o la cruz de su propio prestigio, en horas bajas. Y comenzó una lucha sin cuartel. El toro acudió presto al cite con fiereza y agresividad, cuajadas de casta y nobleza, y se encontró con un torero muy dispuesto, asentado en la arena, seguro de sí mismo, y dispuesto al triunfo. Y brotó el toreo auténtico, el verdadero, el que nace del mando, de la hondura, la ligazón y la templanza. Se notaba que Perera venía con un deseo irreprimible de triunfo, y puso a colación toda su experiencia y entrega. Los redondos surgieron limpios y largos, ligados en un palmo de terreno, ajustadísimos, y abrochados con magníficos pases de pecho. El torero, siempre cruzado al pitón contrario, desbordó torería por naturales, y cuando la plaza hervía de emoción, decidió erróneamente seguir la faena -hacia abajo ya el diapasón de la emoción- y aunque se volcó con toda su alma sobre el morrillo del animal y cobró una estocada hasta el puño, todo quedó en una solitaria oreja que supo a poco.

OVACION: Junto a Javier Ambel y Joselito Gutiérrez, destacaron Vicente Herrera, con las banderillas, y José Chacón con el capote.
PITOS: Una bronca sonora a la empresa Taurodelta por su ineficacia en el acondicionamiento del ruedo que obligó a que el festejo comenzara con veinticinco minutos de retraso.
Lo intentó de veras en el quinto, pero el toro ya no era el mismo. Noble, también, pero apocado de ánimo, y aunque la faena tuvo ráfagas brillantes, no alcanzó el vuelo necesario para que se abriera la otra hoja de la puerta grande. No salió a hombros Perera, pero demostró que es un torerazo recuperado que puso de acuerdo a la afición madrileña.
Hubo otro torerazo en la plaza. Se llama Javier Ambel y vistió de fucsia y azabache. El tercio de banderillas del segundo de la tarde fue un derroche de torería. Se sintió torero, grande, héroe y artista, y el tendido captó el mensaje. Se perfiló Javier para poner el segundo par. Levantó los brazos, llamó la atención del toro, se dejó ver, se dirigió al encuentro sin prisas, cuadró en la misma cara, se asomó al balcón, dejó los garapullos en todo lo alto y salió andando de la suerte, mientras la plaza, puesta en pie, lo aclamó con una atronadora ovación de reconocimiento, como merecen los grandes toreros.
Y ahí se acabó la presente historia; al menos, la emocionante, la protagonizada por la emoción del toro encastado y el torero heroico.
Confirmó la alternativa Ángel Teruel, que hizo su primer paseíllo en la plaza madrileña. Ha toreado poco y se le nota, al igual que sus buenas maneras. Se ve que tiene un buen maestro -su padre- a su lado. Su primero fue un toro noble, tan simplemente noble como tonto, y el muchacho pudo contar a todos que conoce el manejo de los engaños, que posee maneras toreras y soltura en las muñecas. Su labor, sin embargo, pecó de excesiva pulcritud y frialdad. Tuvo muchas dudas con el capote, la pierna siempre atrás, y no fue capaz de estirarse una sola vez. Le faltó creérselo con la muleta; le faltó arrebato y la pasión necesaria para trasmitir a los tendidos sus ganas de ser torero. Lo hizo bonito, pero sin grandeza. Parecía todo menos un principiante, y eso no es bueno. No mejoró ante el sexto, otro noble y apocado animal con el que no pasó de discreto.
Y la peor suerte se la llevó Castella, con los dos toros más aplomados del encierro, y no pudo destacar ni con capote ni muleta. La verdad es que este torero utiliza todas las ventajas, se coloca al hilo del pitón y casi todos sus pases resultan anodinos y vulgares. Si, encima, no tiene toros, suele ser tan aburrido. Lo criticaron, y mucho, por sus formas toreras, pero no tuvo opciones y esa es una realidad que no se puede ocultar.
La plaza se llenó por segunda vez -la primera, el día del rejoneo-, y la gente disfrutó, que es lo importante. Es lo que suele ocurrir cuando sale un toro y hay torerazos en la plaza.

Seis toros de Alcurrucén
Apartado de los torosMás informaciónPrograma de manoMás información
Nº 237, Pandero, negro listón chorreado, 501, 2/09 Ovación
Nº 21, Pianero, negro listón chorreado bragado meano, 530, 9/08Pitos
Nº 168, Peladito, negro listón chorreado, 510, 3/09 Ovación
Nº 39, Altamares, negro bragado meano, 535, 10/08Silencio
Nº 22, Ambicioso, colorado bragado, 549, 9/07 Silencio
Nº 14, Herrerito, colorado chorreado, 510, 10/08Silencio

Resumen del festejo 

Perera: "hacía tiempo que no sentía emociones así de bonitas en Madrid"

15 Mayo 2013
Madrid. El diestro Miguel Ángel Perera, que cortó hoy la primera oreja de la Feria de San Isidro entre los toreros de a pie, se marchaba de la plaza "satisfecho" porque "hacía tiempo que no sentía emociones así de bonitas en Madrid", declaró el torero pacense a Efe minutos antes de abandonar la plaza. 

viernes, 25 de mayo de 2012

MADRID-LAS VENTAS. Video y crónica del festejo del 24/05. Feria de San isidro 2012. Castella,Luque y Silveti.



 

Un espeto de sardinas

"Otro embuste a este público silencioso y generoso que aguanta lo que le echen, aunque venga envuelto en papel de mentira".

ANTONIO LORCA Madrid 24 MAY 2012 - www.elpais.com
Imaginen las brasas ardientes y humeantes junto a un chiringuito en una playa malagueña; y ese espeto de sardinas que te hace la boca agua con solo mirarlo. Pues ahí había que haber pinchado a los toros que trajo Núñez del Cuvillo a Madrid porque los seis era sardinitas malagueñas —pequeñitas, ya se sabe—, y aun así hubo que desechar dos de ellas porque eran tan blanditas que se deshacían con el calor.
Otro engaño, y van… Otro embuste a este público silencioso y generoso que aguanta lo que le echen, aunque venga envuelto en papel de mentira. Y una justa penitencia para los toreros, que se desviven por lidiar esta ganadería con la esperanza de que los encumbre a la cima.
De momento, los tres contemplaron la oscuridad de la sima porque los toros, en general, no valieron un real, y aquellos dos que se dejaron torear fueron desaprovechados por sus matadores. Lo que son las cosas…

Ficha

CUVILLO / CASTELLA, LUQUE, SILVETI
Toros de Núñez del Cuvillo —devueltos segundo y sexto—, muy mal presentados, blandos, mansos y descastados; muy encastado y noble el cuarto y repetidor el quinto. Primer sobrero deCarmen Segovia descastado; segundo, de Salvador Domecq, deslucido.
Sebastián Castella: estocada caída (silencio); —aviso— pinchazo, media trasera —2º aviso— (ovación).
Daniel Luque: pinchazo y estocada ladeada (silencio); pinchazo y un descabello (silencio).
Diego Silveti: que confirmó la alternativa: dos pinchazos y estocada ladeada (palmas); bajonazo (silencio).
Plaza de Las Ventas 23 de mayo. Decimoquinta corrida de feria. Casi lleno.
Entre la basura destacó el cuarto de la tarde, manso y blando como los demás, que se vino arriba en banderillas y sacó la casta codiciosa en la muleta. Le tocó a Castella, recibido con cariño por los tendidos, a los que brindó con la sensación de que habría faena grande. Y más que grande, lo que hubo en demasía fue una faena larga, interminable, plagada de altibajos, irregular, en la que destacó, por encima de todo, la calidad del toro, que no se cansó de embestir. El comienzo fue espectacular, firme en el centro del anillo, con un pase cambiado por la espalda y una sucesión variada de destellos cargados de elegancia. Y, a partir de ahí, con el público ya en el bolsillo, Castella encadenó una y otra tanda por ambas manos, hasta ocho, de modo que sonó un aviso antes de perfilarse para matar y un segundo antes de que toro cayera. Y lo que pudo ser un triunfo por el ambiente creado más que por la calidad de su labor, se desvaneció como la espuma. El torero se cerró solito la puerta del triunfo, y puso de manifiesto lo importante que es en el toreo la gestión del tiempo. La emoción primera dio paso al sopor, y parece que el único que no se enteró fue el propio torero.
Ahí se acabó la presente historia. Su primero, sobrero, fue tan descastado que lo pasaportó con prontitud y nos ahorró el sufrimiento. Pero aún quedaba Daniel Luque, que da la impresión de estar bloqueado y con un hartazgo de vulgaridad en sus muñecas. Luque torea mucho mejor de lo que ayer demostró. Bueno, lo que dijo ayer es que es un pegapases con difícil remedio. Muy mal ante el birrioso segundo, y acelerado, embarullado y sin ideas ante el repetidor quinto, que se dejó torear y Luque no supo.
Confirmó el mexicano Diego Silveti, pulcro y frío ante el flojo y bonancible primero, y con pocos recursos ante el sexto, segundo sobrero, que exigía una muleta más poderosa y templada que la suya.

OVACIÓN: José Chacón el jugó el tipo en el segundo par de banderillas al cuarto de la tarde.
PITOS: Fracaso sin paliativos, a pesar de la casta de Fusilero, de la ganadería de Núñez del Cuvillo.
Al final, quedó para el recuerdo la casta de Fusilero —así se llamaba el cuarto— y la incapacidad de Castella para alcanzar el triunfo que su oponente le ofreció en bandeja. ¡Ay, lo importante que es pensar en la cara del toro…!





HABLAN LOS OTROS PROTAGONISTAS.- 
Daniel Luque: "No voy a dejar de seguir preparándome" / Diego Silveti:"Solventé con recursos, ganas y actitud"


Sebastián Castella, tras despachar al cuarto toro del festejo de hoy en Madrid, señaló a los micrófonos de Canal Plus Toros: "He brindado al público porque tenía la confianza del ganadero, en el toreo hay también movimientos detrás de las cámaras y el ganadero me había dicho que confiaba en este toro. En la muleta ha tenido transmisión, ha tenido bravura y creo que ahí se ha visto la faena. Una pena la espada, podría haber salido por esa puerta... He venido aquí no para convalecer, sino para hacer lo que hecho". Luego, añadió: "He disfrutado mucho, sobre todo por lo que uno lleva por dentro. Si uno vuelve es porque está, y además de poder delante del toro, he disfrutado mucho. Me he encontrado otra vez toreando en la plaza que más me gusta y en la que más feliz soy. El toro ha sido enrazado y encastado; hay que venir firme porque si no te pueden desbordar y no estamos para eso. Lo he cuajado casi entero: no lo he matado, eso ha sido un fallo grande".


Daniel Luque dijo al término de su primera actuación: "Si la gente hubiera estado un poquito a favor por lo menos una pelea sí tenía. Había muchas complicaciones y era difícil quitarle la muleta de los pitones porque tenía mucha cara. Era un toro serio, un toro para Madrid". Tras despenar al quinto, señaló: "Las ganas que tengo de que las cosas me salgan en un sitio importante y me puedan ver como yo soy... y mira. El toro tenía buena clase y buena nobleza pero para un sitio como Madrid le faltó movilidad.  No voy a dejar de seguir preparándome y estar en la lucha y en cuanto salga, aprovecharlo".


Por su parte, el confirmante Diego Silveti señaló tras acabar con el toro que abrió plaza: "El toro tuvo calidad y nobleza. Le quise perder pasos para ver si se venía arriba y cuando le tenía que apretar le apreté: no había otra. Cuando lo hice y me quedé para ligarle al cuarto pase le notaba agotado. Lástima que le faltó una chispita". Al término de la lidia del animal que cerró plaza, expresó: "Veía con muchas ganas y preparado. El toreo es muy largo y con trabajo las cosas llegarán. Enseñé al toro para ver si rompía con clase pero fue muy malo. Creo que solventé con recursos, con ganas y con actitud, que vean que los mexicanos no venimos aquí a rajarnos. De eso estoy orgulloso".






viernes, 18 de mayo de 2012

MADRID.LAS VENTAS. Video y crónica de la de ayer 17 de mayo. Feria de San Isidro 2012, Castella, Manzanares y talavante.




Sebastián Castella cortó una oreja por una actuación marcada por la cornada que recibió en el inicio de la faena de muleta a su primero. El francés aguantó herido sin pasar por la enfermería la lidia de sus dos toros para ser intervenido sólo tras el arrastre del cuarto. Castella logró el trofeo por una faena muy emotiva desarrollada mientras la mancha de sangre de la herida crecía. El público agradeció el esfuerzo sacando mayoritariamente los pañuelos. El resto de la corrida supuso un notable esfuerzo para la terna que estuvo muy por encima de una corrida de Victoriano del Río que se acabó pronto en el último tercio. Manzanares, muy seguro y con su habitual empaque, saludó a la muerte de sus dos toros. Talavante estuvo muy inspirado, especialmente con el capote, mientras sus enemigos aguantaron.


Sebastián Castella
Una oreja con un aviso
Silencio con un aviso
Picadores
JOSÉ DOBLADO
JOSÉ MANUEL MORENO “ Josele”
Banderilleros
JAVIER AMBEL
JOSÉ CHACÓN
VICENTE HERRERA
Herida por asta de toro en tercio superior cara interna de muslo derecho, con una trayectoria de 10 cm hacia adentro, que alcanza el pubis. Intervenido bajo sedación y anestesia local. Pronóstico reservado que impide continuar la lidia. Fdo. García Padrós.

José María Manzanares
Saludos
Saludos
Picadores
PEDRO MORALES “Chocolate”
JOSÉ ANTONIO BARROSO
Banderilleros
JUAN JOSÉ TRUJILLO
CURRO JAVIER
LUIS BLÁZQUEZ

Alejandro Talavante
Palmas
Saludos con un aviso
Picadores
MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ
TULIO SALGUERO
Banderilleros
FERNANDO JOSÉ PLAZA
VALENTÍN LUJAN
JULIO LÓPEZ


PRESIDENTE: D. MANUEL MUÑOZ INFANTE
ASESOR: D. LUCIANO BRICEÑO LUMBRERAS
DELEGADO GUBERNATIVO: D. JUSTO POLO RAMOS
VETERINARIOS: D. FERNANADO MIRAT ARELLANO, D. ENRIQUE RECAS VARA y Dª. BEGOÑA FLORES OCEJO

Cinco toros de Victoriano del Río y uno de Toros de Cortés
Apartado de los torosMás informaciónPrograma de manoMás información
Nº 103, Jarretero, negro, 533, 1/08 Palmas
Nº 31, Jubilada, negro, 545, 7/06Palmas
De Toros de Cortés
Nº 161, Curioso, negro listón, 542, 8/07 
Silencio
Nº 87, Orador, negro meano, 570, 11/07Silencio
Nº 66, Guasón, negro, 534, 9/07 Pitos
Nº 49, Lastimado, burraco, 570, 10/07Silencio


Cuadrillas
Saludó en banderillas Juan José Trujillo, de la cuadrilla de Manzanares. Aplaudidos en banderillas Curro Javier, Luis Blázquez (a las órdenes de Manzanares) y Javier Ambel de la cuadrilla de Castella.




SAN ISIDRO 2012 | OCTAVA CORRIDA DE FERIA

El toreo es un sueño

Castella, Manzanares y Talavante coronan una faena desigual, con momentos de emoción y dosis de drama por el topetazo del primero a Castella

 Madrid 17 MAY 2012 - www.elpais.com

La fiesta de los toros puede llegar a ser el espectáculo total, por la ilusión que motiva, por su colorido y sonidos, y por los destellos, las vibraciones y el asombro que puede provocar. El toreo es un sueño porque te puede hacer levitar, imaginar y extasiarte ante lo que ves y, sobre todo, ante lo que imaginas. El toreo puede llegar a ser un gozo, una inspiración, un brote de genialidad. Y también un pestiño, claro está.

Del Río/Castella, Manzanares, Talavante
Cinco toros de Victoriano del Río, desiguales de presentación, mansones, soso y nobles; bravo y dificultoso el cuarto; el tercero, de Toros de Cortés, mal presentado, noble y blando.
Sebastián Castella: -aviso- estocada (oreja); -aviso- estocada baja, un descabello y el toro se echa (silencio).
José M. Manzanares:estocada trasera (ovación); estoconazo desprendido (gran ovación).
Alejandro Talavante: dos pinchazos y estocada (silencio); estocada que hace guardia -aviso- y dos descabellos (ovación).
Plaza de las Ventas. 17 de mayo. Octava corrida de feria. Lleno.
Pero ayer fue un sueño, incluida una pesadilla, y un despertar desabrido y vuelta a la dulce imaginación después.
El sobresalto fue de esos que te hacen creer que te caes de la cama, inesperada y sorpresivamente, cuando todo está en calma, y parece dispuesto para el disfrute. Acababa Sebastián Castella de comenzar su faena de muleta al primero de la tarde. Hacía viento y volvió a la barrera para empapar de agua la muleta. Acudió a los medios y citó de largo al toro con la mano derecha, y acudió presto a la llamada. En esa décima de segundo imperceptible para los humanos, el animal vio cuerpo, cambió su trayectoria y atropelló al torero con un topetazo descomunal que dolió en el alma de toda plaza. Castella cayó al suelo, y fue pisoteado y buscado con saña sin éxito. Quedó el hombre desmadejado, boca abajo, en la arena, y cuando consiguieron erguirlo no podía mantenerse en pie por el tremendo dolor que debió producirle el cruel encontronazo. Fue una caída de la cama con todo el equipo, un despertar imprevisto, pero pudo contarlo. De hecho, no parecía llevar cornada y solo momentos después un hilo de sangre surgió de la ingle derecha, y los médicos diagnosticaron más tarde (el torero no pasó a la enfermería hasta que mató el cuarto) una herida en el tercio superior del muslo derecho con una trayectoria de diez centímetros que alcanza el pubis.
Con los tendidos conmocionados por la tremenda voltereta comenzó el sueño del héroe. Castella se agigantó, tomó la izquierda y aún con gestos de dolor en su rostro trazó naturales de mucho mérito. Hizo gala de un extraordinario pundonor, y volvió a citar al toro con la mano derecha para dibujar un par de muletazos largos y hondos que hicieron brotar la emoción. Mató con encomiable decisión y se le concedió una oreja, que, aunque pueda ser discutible, no se discute en casos así porque solo un héroe sigue en el ruedo tras un atropello de tal magnitud.
Llagó después el sueño placentero. Alejada la conmoción, los cuerpos entraron en caja y aparecieron trazos de belleza en el horizonte. Se había hecho presente José María Manzanares, la elegancia vestida de luces, el torero inspirado, dibujó tres verónicas excelentes, templadísimas, trazadas con la misma cintura y rematadas con una larga personalísima. Salió suelto el toro en el caballo, y Talavante contribuyó al sueño con un quite por ceñidas gaoneras. Se lució Curro Javier con las banderillas, como ya es habitual, y comenzó la faena de muleta.
Pssss… Silencio. Se torea…
Tres derechazos que fueron circulares casi completos, un monumento al temple y a la recreación artística, cerrados con un largo pase de pecho. ¡Oh…! Otros tres más, y un cambio de manos largo, y lento, lento, para deleite de todos los corazones. ¿La plaza? Enloquecida, porque no era para menos.
El torero toma la muleta con izquierda, estudia la mirada del toro, la escudriña y torea; pero se rompió el encanto sin saber por qué. Bajó el tono por culpa del toro o el torero, qué más da… Volvió al pitón derecho, excepcional, y tornó el empaque, la dulzura, la gracia. Pero ya nada fue igual. Hubo protestas de algún sector y voló el encanto. Quizá, porque la faena fue de más a menos. Pero el sueño, mientras duró, fue primoroso. Por cierto, ese toro moderno, guapo, bondadoso y nobilísimo, mereció los honores de una cerrada ovación en el arrastre.

OVACIÓN: Por encima del buen tono de la cuadrilla de Manzanares, destacó Juan José Trujillo en el tercio de banderillas al quinto de la tarde.
PITOS: Guerra a la vulgaridad; al toreo fuera de cacho, al hilo del pitón, perfilero y superficial.
Con Talavante en su primero no hubo dicha. Brindó a su abuelo materno, recientemente fallecido, y no se entendió con ese toro, noble y poco codicioso, al que pasó perfilero, superficial y ayuno de hondura. Algo así ocurrió en el cuarto, segundo de Castella, el más bravo en el caballo y soso en el tercio final. Fue entonces el Castella vulgar, a excepción de los estatuarios iniciales.
Y, después, el valor sereno e inteligente, el que puso de manifiesto Manzanares ante el quinto, dificultoso en su embestida, que miraba y remiraba la taleguilla del diestro, impávido y firme ante las intenciones de su oponente. No hubo faena artística, pero sí una demostración de técnica torera, y un estoconazo final que valió una merecida salida al tercio.
Quedaba el final antes del despertar. Unas verónicas con las manos muy bajas de Talavante fueron el plástico preludio de un torero con cara de lidiador antiguo y maneras de artista de hondo sentimiento. La faena no levantó el vuelo por el escaso recorrido del animal, pero había comenzado con unos estatuarios elegantísimos, seguidos de un pase por la espalda y dos pases de pecho de bella factura.
Llega la hora de despertar. Algunos malos recuerdos revolotean: el atropello de Castella y el toreo perfilero y vulgar de los tres toreros en distintos momentos. Pero nadie dijo que esta fuera la obra total, pero sí el espectáculo que te permite, como ayer, soñar y disfrutar.

 HABLAN LOS OTROS PROTAGONISTAS.- José María Manzanares: "Es normal y bueno que exijan y más cuando se llega a cierto punto" / Alejandro Talavante: "Quizá la de hoy sea la tarde más difícil de mi vida"

Sebastián Castella, herido y feliz con la oreja conquistada hoy en Madrid, señaló a los micrófonos de Canal Plus Toros: "Estoy feliz. Me ha cogido muy feo. Se acostaba al principio viniendo de largo. Algunos han dicho que le falta emoción a la Fiesta y en este toro no ha faltado. Además, le he podido pegar también algunos naturales. No tenía buena condición el toro, la condición la he puesto yo. A nada que me permitan, tengo otro toro". Tras hacer un gran esfuerzo con el que hizo cuarto, explicó: "Se ha visto que todavía hay Castella para rato. He podido dar otra vez la dimensión de lo que me ha llevado hasta aquí y, si Dios quiere, espero que la cornada me deje estar las otras tardes aquí. A este he podido darle algunos muletazos pero al toro le faltaba esa chispa necesaria".

Manzanares, a la muerte del segundo, dijo: "Ha sido un problema torearlo ahí por el viento, él tendía a meterse hacia los adentros. Quizá en los medios hubiese roto más, por eso le daba tiempo entre tanda y tanda y lo llevaba a media altura para no atosigar ni agobiar. De la segunda raya para adentro le costaba aunque tenía cosas muy buenas. Delante del toro hago lo que siento o lo que mi conocimiento me dice para sacar el máximo partido toro. Es normal y bueno que exijan, cuando llegas a cierto punto es normal que exijan y bonito también". Del jugado en quinto lugar comentó: "El toro se ha venido abajo, una pena porque pensé que iba a durar más, pero no tiraba para adelante ni a media altura ni con la muleta retrasada. Al menos se han visto mis ganas, lo responsabilizado que vengo y que afronto las dificultades como me vienen. Voy a todas las plazas con muchísima responsabilidad, pero siendo Madrid, la primera del mundo, como en las otras importantes como Valencia, Sevilla, Bilbao..., si cabe aún se viene con más ganas de triunfar y de hacer disfrutar".

Alejandro Talavante arrancó las declaraciones tras dar muerte a su primero recordando a su abuelo: "Había muchas cosas importantes entre él y yo. Quizá la de hoy sea la tarde más difícil de mi vida por los momentos que viví ayer". Sobre el toro, dijo: "Al apretarle se afligía bastante", recurriendo de nuevo a la figura de su abuelo: "Toda mi trayectoria va dedicada a él". Del que cerró plaza explicó: "El toro apuntó cosas muy buenas con el capote y ha habido momentos que me he sentido mucho con Madrid. La pena es que se haya parado, si no habría podido pasar algo grande."
Fuente:aplausos.